Esta bodega es un referente mundial en la cultura del vino.
Cristina Alcalá
Situada en Briones, a orillas del río Ebro, Bodegas Dinastía Vivanco se haya en una privilegiada zona de la Rioja Alta, desde donde se contempla la Sierra Cantabria. La mayoría de sus 300 ha. de viñedo propio se extienden por los municipios de Haro y Briones. Aunque llevan mucho tiempo dedicándose a la comercialización de vinos tanto a nivel nacional como internacional, fue hace unos años cuando la familia Vivanco decidió poner nombre y lugar a sus propios vinos. La bodega, diseñada por el arquitecto Jesús Marino Pascual, combina un diseño moderno y funcional de espacios polivalentes sin olvidar las referencias estéticas de la arquitectura tradicional de las bodegas. Destaca la Sala Hipóstila, una sala octogonal y soterrada de 5.250 m² donde permanecen las barricas para su crianza.
Actualmente elaboran siete tipos de vinos en diferentes gamas. Un crianza y un reserva tinto. Dos vinos jóvenes, blanco y rosado. Y la gama alta, Colección Dinastía Vivanco, a partir de una selección de terruños y parcelas. Dos espléndidos monovarietales: Colección Vivanco Parcelas de Garnacha y Colección Vivanco Parcelas de Graciano y un Cuvée de Cuatro Varietales, con más presencia de tempranillo: Colección Vivanco 4 Varietales.
Pero Dinastía Vivanco es mucho más. Con el nacimiento de la bodega lo hizo también la Fundación Dinastía Vivanco cuyo objetivo es difundir el legado histórico y cultural de la historia del vino, y destinar recursos a la investigación sobre enología y viticultura. Forman parte de esta Fundación, además de la familia Vivanco, un Consejo General de Altos Patronos, representado por personalidades destacadas en diferentes ámbitos de la cultura que componen un órgano de apoyo y asesoramiento. Ellos son los responsables de los proyectos y estudios que se llevan a cabo dentro de la Fundación. Carmen Iglesias, Víctor García de la Concha, Ferrán Adriá y Valentín Fuster son algunos de los patronos.
Espectacular es su Museo del Vino. Concebido como un centro de divulgación de la historia y cultura del vino, mitología y religión, esta ambiciosa iniciativa, fruto de los muchos viajes de Pedro Vivanco por todo el mundo, nació con la pretensión de convertirse en un referente internacional de manifestaciones artísticas relacionadas con el vino, y lo ha conseguido. El año de su inauguración obtuvo el prestigioso premio The Best of Wine Tourism en categoría de arte y cultura que otorga la Red de Grandes Capitales y Viñedos del Mundo. Lo que comenzó siendo una afición se ha materializado en un gran museo de 9.000 m², con cinco salas temáticas de exposición permanente y una sala temporal. Aperos tradicionales de labranza, recipientes para guardar el vino, herramientas de los artesanos toneleros, un gran número de obras de arte y arqueología, una colección de más de 4.000 sacacorchos de todo el mundo, recipientes para el servicio del vino... son sólo algunas de las piezas que se pueden ver en este grandioso museo.
Además, la familia Vivanco ha reunido cerca de 300 variedades de vid en lo que denominan El Jardín de Baco. Situado en la entrada el Museo, representa una de las colecciones ampelográficas más importantes del mundo por la gran diversidad de géneros allí representados.
Otra de las joyas de Dinastía Vivanco es el Centro de Documentación, único en su género a nivel mundial. Cualquier usuario, a través la web, podrá acceder gratuitamente a más de 8.000 monografías en diversos idiomas, incunables, miles de fotografías y postales, documentos sonoros y audiovisuales, colecciones de sellos y monedas de todo el mundo, revistas, novedades editoriales del mundo del vino etc. Y curiosidades como documentos originales de Pasteur, entre ellos una carta manuscrita o una dedicatoria de Pablo Neruda en la primera edición de su libro Las uvas y el viento. Este Centro de Documentación es una oportunidad tanto para los amantes del vino o curiosos como para los estudiantes e investigadores que cuentan a partir de ahora con centro documental exhaustivo para sus trabajos.
Como espacio polivalente, pensado para diferentes actividades, Dinastía Vivanco dispone además de sala de degustación, un aula de formación, una sala de conferencias, un restaurante panorámico y una enotienda. Todo ello acorde con la idea de divulgar de manera continuada y coherente la cultura del vino.
Tras cuatro generaciones dedicadas al vino, los Vivanco han dado comienzo a un nuevo rumbo en el mundo del vino apostando por la Cultura del Vino en mayúsculas, accesible para todos los públicos, un deleite para cualquier aficionado y profesional. Dinastía Vivanco es ya un referente no sólo en España sino en el mundo. Porque el vino disfrutado con cultura se entiende mejor.
4. 29/03/2012 Ramon vega
PADRES O TURISTAS?Enhorabuena por la valentia del guiaLos niños son seres receptivos al aprendizaje Si los padres quieren que los demás les enseñemos que sepan que un niño de esa edad no es el sitio adecuado.Ramón Vega
3. 07/11/2011 sara
He comprado reicentemente una Bodega en ruinas, de mi familia, en ella sólo se puede aprovechar la prensa, que se encuentra en buen estado, la prensa tendrá más de un siglo de antiguedad, era de mi bisabuelo, la prensa e de livante (cuerda) bastante grande... donde se puede ofrecer para que me la compraran.. he buscado en internet y de esto hay muy poco
2. 14/04/2011 normal
Me parece correcta esa actitud del guía (y mas cuando en la visita, seguramente, había mas gente). En cualquier museo les hubieran llamado la atención y en cualquier otro lado (un teatro, por ejemplo) les hubieran echado por molestar. Lo que ustede no nos cuenta es el tipo de comportamiento que estaban teniendo esas criaturas de entre 2 y 5 años. Posiblemente la versión del guia nos diera otro punto de vista interesante.El problema muchas veces no es de los niños, es de los padres que no saben a donde llevan a sus hijos y/o no les han educado suficientemente como para acudir a dichos sitios con normalidad.
1. 07/05/2010 gabriel
muy bonito todo, eso sí, si vais con niños pequeños ni se os ocurra, ya que las instalaciones no están preparadas para niños. fuimos 6 parejas con 12 niños de 2 a 5 años, y nos echaron de la visita a la bodega, sin devolvernos el dinero, porque molestaban los niños y el guía no se concentraba%u2026