Nuevas añadas de sus vinos en Rioja, Ribera del Duero y Rías Baixas
Cristina Alcalá
Ya han pasado veinte años desde que el actual Marqués de Vargas, Pelayo de la Mata, construyese su bodega en el centro de la Hacienda Pradolagar (Logroño) bajo el concepto de château francés.
Hoy, su proyecto empresarial se ha asentado, por calidad y mérito propio, en otras dos de las denominaciones más importantes de España: Rías Baixas y Ribera del Duero.
De la preciosa finca del Pazo San Mauro (s.XVI) en Salvaterra do Miño, se elabora Sanamaro 2007. Con un 95% de Albariño y 5% de Loureira, el vino permanece durante cuatro meses en acero inoxidable con battonage y seis meses en botella antes de salir al mercado. Su enóloga, Cristina Mantilla, rescata la personalidad de los vinos del Condado.
En el Pago de Valdestremero, cerca de Peñafiel (Valladolid), se cultivan las variedades Tinta Fina, Cabernet Sauvignon y Merlot con el que se elabora Conde de San Cristóbal. Barricas de varias tonelerías de roble francés, ruso y americano son utilizadas para una crianza de 12-14 meses. Una añada 2006 pulida, elegante y muy sabrosa.
Para su Reserva Privada 2005 de Tempranillo, Mazuelo y Garnacha se ha utilizado 160 barricas nuevas de roble ruso durante los 23 meses de crianza. Javier Pérez, su enólogo, ha conseguido un vino elegante, complejo y con estilo que ya podemos disfrutar.
Todos ellos, vinos que representan su terruño y excelentes elaboraciones.