Vino de litro, una compra más allá de la imagen
Cristina Alcalá
Imagínate que vas a un supermercado y te encuentras una botella de vino de 1 litro , ¿qué pensarías?, ¿te dejarías llevar por el estereotipo de vino peleón que relacionamos con este denostado formato de botella?, ¿lo comprarías?, ¿te has planteado alguna vez por qué los vinos se embotellan con formatos de 0,75cl?.
Concienciar al consumidor en una compra razonable superando los estereotipos. Ese es el objetivo del proyecto Fin del Río ECO Ahorro.
Bodegas Fariña, de la que ningún aficionado duda de la calidad de sus vinos, ha querido innovar en el mercado con la elaboración de un vino tinto que se ha embotellado en un envase de 1 litro, capacidad poco usual. La verdad es que técnicamente es falso que la calidad se mida por el volumen de vino que pueda contener una botella. De hecho, existen formatos de 1, 5, 3 ó 12 litros, y se venden como exclusivos.
El razonamiento de Bernardo Fariña, impulsor de esta idea, está fuera de toda duda lógica:
- El peso es prácticamente el mismo
- Los gastos energéticos y de emisión de CO2 a la atmósfera son iguales que en la producción de una botella de 0,75 cl., con la diferencia de un 33% más de volumen.
- Se economiza tanto a nivel económico como productivo en consumo de energía, gastos de tintas contaminantes etc.
Porque otra de las premisas que impulsan este proyecto, y de ahí el nombre ECO Ahorro, es indicar al consumidor que está contribuyendo a un ahorro medioambiental sin perder calidad. Todas las botellas vienen con un colgante explicativo del proyecto y se venden en una caja con tres botellas a un precio muy razonable.
¿Quién da más?