Una industria vitícola con mucha historia
Cristina Alcalá
Las primeras cepas de vid fueron plantadas en Chile durante el siglo XVI y los orígenes de su historia vitícola está ligada a los colonos. Los conquistadores trajeron las primeras vides a partir de semillas, llamadas País (Criolla en Argentina), y que hoy en día ocupa todavía una parte importante del territorio.
La mayoría del viñedo de Chile es de regadío y su cultivo originario se daba en los valles más fértiles. Ya en sus comienzos se utilizó el sistema de regadío de los incas, que aprovechaban el deshielo de los Andes para canalizar el agua hacia las plantaciones. En esta primera época la viticultura estaba marcada por unos grandísimos rendimientos.
En el siglo XIX comienza una nueva etapa marcada por la influencia francesa. Personajes importantes de la época comenzaron a importar cepas francesas para plantarlas en Chile. Un hecho marcó esta etapa: Chile no sufrió las consecuencias de la filoxera. Su aislamiento geográfico debido a sus fronteras naturales permitió preservar las variedades y el cultivo de la vid.
Los años 70 del siglo XX supusieron para Chile una auténtica revolución vitivinícola. El español Miguel Torres adquirió en Curicó una bodega y revolucionó el panorama chileno. Fueron tres las claves de este cambio: introducción de acero inoxidable, el control de las temperaturas de fermentación y la aportación de la crianza en barricas de roble bordelesas. A partir de este momento comenzaron a aparecer muchas bodegas que buscaban mejorar las elaboraciones y terrenos de calidad para el cultivo.
En los años 80 Chile comenzó una etapa de expansión marcado por el carácter exportador de la política de sus empresas. Estados Unidos se convirtió en su principal comprador, la mayoría de vinos jóvenes, consumo rápido y con una muy buena relación calidad-precio.
Las grandes inversiones en la industria vitivinícola, una política expansiva y las pocas trabas administrativas en cuanto a la regulación legislativa han hecho que en los últimos años Chile se haya convertido en uno de los países mejor preparados a nivel internacional para afrontar los cambios que están aconteciendo en el mundo de la viticultura, de hecho, su posición en los mercados internacionales es cada vez más competitivo. Sólo un dato, actualmente el 60% de su producción se exporta.
Chile es, por su orografía, un país de muy variados climas y suelos y con influencias de diferentes factores naturales y ambientales. Con 5.200 km. de largo y una franja de 200 km. de ancho es un país marcado por tres factores fundamentales:
1- La proximidad a los Andes del que dependen las grandes oscilaciones térmicas entre el día y la noche
2- La corriente de Humboldt que lleva aire frío del Pacífico al interior moderando así las altas temperaturas del verano
3- La gran cantidad de horas de sol durante la vendimia y el periodo de maduración de las uvas debido a la ausencia de lluvias.
Las aproximadamente 180.000 ha de viñedo chileno están repartidos por zonas muy diferentes de secano y de regadío. Desde la calurosa zona del norte de Atacama hasta la región sur de Bio-bío y Valle de Itata, con clima más mediterráneo de veranos calurosos, humedad relativa baja y pocas lluvias en invierno. La zona más fértil se sitúa en el valle Central, al sur de la capital chilena. Los valles que cruzan desde las colinas de los Andes hasta el océano Pacífico viene marcados por los ríos que atraviesan esa zona (Maule, Claro, Teno, Maipo...).
El riego es muy frecuente en Chile, utilizando tanto los canales tradicionales como por los sistemas más modernos de goteo. Las grandes producciones y los altos rendimientos se han convertido en un problema a controlar para mejorar la calidad de los vinos.
En cuanto a variedades, además de País (plantada principalmente en zonas de secano), las más importantes provienen de la influencia francesa del siglo XIX. Cabernet Sauvignon, Cabernet Franc, Merlot, Malbec Pinot Noir en tintas. Especial mención se merece la Carmènere, variedad francesa llevada a Chile. En 1994 un grupo de especialistas franceses la detectaron y la reconocieron como esa variedad francesa casi abandona en su país de origen tras la filoxera. Existen en el territorio chileno unas 2.600 ha centradas fundamentalmente en la zona de Colchagua. En blancas las dos más destacadas son la Chardonnay y la Sauvignon tanto para vinos fermentados en barrica como vinos de mesa a muy buen precio. Otros vinos blancos son elaborados con Semillon, Moscatel, Chenin Blanc, Riesling, Torrontés o Gewürztraminer.
2. 04/12/2009 Guglielmo Rocchiccioli
Quisiera aconsejar unos buenos vinos chilenos para compartir con buenos amigos y lindas mujeres. VIU MANENT RESERVA CHARDONNAY VALLE DE CASABLANCA FAMILY OWNED SINCE 1935 PRODUCIDO Y EMBOTELLADO POR VIU MANENT Y CÍA. LTDA. %u2013 CARRETERA DEL VINO KM. 37 COLCHAGUA %u2013 CHILE 2007 14,5% NARIZ: a la nariz no se hace interesante con el pasar del tiempo con una sucesión de perfumes verdaderamente envolviente como mantequilla, vanilla, fruta tropical, limón, yerbas frescas, flores da campo y margarita. BOCA: en la boca es robusto y persistente en igual medida; el cierre es correspondiente con lo que se había identificado a la nariz, o sea limón, fruta tropical y mantequilla. El final de boca te despierta y te da la gana para buscar otro trago y descubrir algo de nuevo; los ligeros escalofríos que corren en el paladar intentan acordarte los grandes blancos franceses. MARIDAJE: filete de pollo en salsa de champiñones OPINIÓN PERSONAL: un chardonnay que entusiasma, y una hacienda que convence cada día más. Quiero considerarlo como uno espacio intermedio entre un placentero vino blanco con final almendrado de la Cerdeña (Italia) y un emocionante chardonnay de la Borgoña (Francia). Encima de todo eso, cuando el vino se calienta, la vanilla se transforma en un olor de confetti de una boda de septiembre en mi querida Toscana (Italia). VIU MANENT SINGLE VINEYARD CABERNET SAUVIGNON %u2013 LA CAPILLA ESTATE MIGUEL VIU MANENT %u2013 COLCHAGUA %u2013 CHILE VALLE DE CASABLANCA PRODUCIDO Y EMBOTELLADO POR VIU MANENT Y CÍA. LTDA. %u2013 CARRETERA DEL VINO KM. 37 COLCHAGUA %u2013 CHILE 2006 14,5% NARIZ: al examen olfativo es un vino chileno al 100%: grandes variedades de perfumes bien definidos con una riqueza y una fineza de nariz verdaderamente excelentes con cereza, mora, mermelada, vanilla, sotobosque, humus, yerbas secas, tostado, mentolado, violeta y rosa de bosque. BOCA: en la boca es un vino fuerte y corposo aunque la persistencia no es excepcional; el cierre es con yerbas y leño con una discreta elegancia. Se trata de un vino bien hecho porque no se siente el alcohol. MARIDAJE: pasta con salsa boloñesa OPINIÓN PERSONAL: con un primer plato de pasta acompañado con un guiso de caza de manera que el tanino del vino contraste la acidez de la receta y la tendencia dulce del preparado alimenticio se oponga a la sapidez de la bebida. En resumida cuenta, la salida es la de una Ferrari en pole-position en el Gran Prix de Montecarlo, pero desafortunadamente, la llegada no permite al equipo de competir para la ganancia final en la clasificación.
1. 02/07/2009 Auskin
Impresionante capacidad de resumir sin perder detalles fundamentales y conservando en la descripción la consistencia y seriedad que tiene esta industria en mi país salud Auskin