Emblemáticas bodegas de champagne se presentan en Madrid
Cristina Alcalá
En España cada vez se consume más champagne. Actualmente ocupa la octava posición mundial. Reino Unido sigue siendo el país que más importa el espumoso francés, unas 40 millones de botellas, le sigue en el ranking Estados Unidos, Alemania, Italia, Bélgica, Japón y Suiza.
No es de extrañar que, y por sexto año consecutivo, el Salón del Champagne organizado por el Grupo Peñín en Madrid fuese todo un éxito. Y no sólo por el reclamo de la una de las bebidas que más fantasías originan en el aficionado al mundo del vino, sino porque en un mismo espacio se diesen cita 26 de las marcas más representativas de champagne. Ante tal propuesta, ¿quién es resiste?.
Se pudieron degustar desde marcas poco conocidas por el aficionado como Alexandre Bonnet, Brice, Egly-Ouriet, Jacquart, Pierrel, Gimonnet Gonet o Bauget-Jouette; casas ya asentadas en el mercado español como G.H. Mumm, Taittinger, Veauve Clicquot, Pommery, Piper Heidsieck, Moët et Chandon o Perrier-Jouët; y marcas míticas como Ruinart, Louis Roederer, Cattier o Billecart-Salmon.
Un Salón del Champagne que brinda la oportunidad de catar los estilos de elaboración de cada casa y descubrir pequeñas joyas entre todos los Rosé, Blanc de Blancs, Millésime o Grande Reserve como el Zéro Dosage de Lallier, Gaston Chiquet Millesimé o Rosé de Billecart-Salmon. Y para despedirse del Salón hasta el próximo año nada mejor que una copa de Cristal Roederer.