Maridajes

Un vino para cada plato

Casar un vino con la comida, siempre es un matrimonio difícil. Pero, para un maridaje múltiple siempre funciona empezar por el blanco, seguido del rosado y por último el tinto

Helena Sanchez-Monge

3
Tu voto:
0
Vota:
1 Puntos2 Puntos3 Puntos3 1/2 Puntos 5 Puntos
29
Un buen maridaje

Un buen maridaje - Foto: Wollwerth Imagery - Fotolia.com

Escoger el vino adecuado para cada comida puede resultar complicado y más cuando se tiende a desmitificar el dicho de que el vino tinto con carne y el blanco con pescado. Se trata de una cuestión de gusto. No obstante, si se van a compartir varios vinos en una comida conviene saber que en primer lugar, se debe beber el vino blanco, después el rosado y por último el tinto para que unos no anulen a los siguientes.

Según el tipo de comida que se sirva, nos puede orientar la siguiente clasificación:

Blancos secos: Pescados o fritos (calamares o gambas). También para un primero caldoso como sopas o consomé. Arroces.

Blanco semiseco: Platos fríos como la ternera fría, el foie-gras o el jamón en dulce... Postres fríos.

Rosados: Entremeses, embutidos, sardinas, bonito, carnes suaves o blancas.

Tinto Joven: huevos fritos, al plato o escalfados, revueltos o cocidos. Quesos tiernos y cremosos. Tinto crianza: Con carne (vaca, cerdo, ternera...)

Tintos de reserva y gran reserva: Carne roja o de caza.

Cada vino requiere una temperatura concreta. Como norma general, los vinos blancos, los rosados y los cavas no deben enfriarse nunca en el congelador sino en una nevera o cubitera de hielo. Los tintos, en caso de estar fríos, deben calentarse con las palmas de las manos alrededor de la copa.

Etiquetas:
tintos, 
rosados, 
maridaje, 
blancos, 
vinos 
Tu voto:
0
Vota:
1 Puntos2 Puntos3 Puntos3 1/2 Puntos 5 Puntos
29

MÁS INFORMACIÓN

OTROS SITIOS WEB

3 COMENTARIOS

  • 3. 04/01/2010 Daniel Greve

    Es verdad que no hay reglas estrictas, pero sí patrones. Normalmente es como dices: blancos con unos, rosados con otros, tintos ligeros con aquellos. Pero hay excepciones. Y la mayoría de ellas las tienen también los vinos dulces -normalmente de cosecha tardía- que van bien con algunos postres de notas cítricas pero también con todo lo contrario, como quesos azules o foie gras. Un oporto podrá ir con una marquise de chocolate amargo coronada con sal Maldon, pero también con carnes de caza en mole o un confit de pato. Depende del vino; depende del plato. En lo personal prefiero los maridajes por afinidad: un buen sauvignon blanc, fresco y crocante, con un cebiche o unas almejas en salsa verde; o un carmenère, bien especiado y cálido, con pastas rellenas (setas, vegetales). Si hay berengenas, o si hay salsa romescu... ¡mejor para el vino! ¡y mejor para el plato! Saludos desde Chile.

  • 2. 03/12/2009 pepe

    cuando recomiendas un tinto joven para huevos....no te has palnteado tomarlos con blanco arutado, alucinante

  • 1. 17/11/2007 vosko

    También podemos decir que hay blancos que casan bien con la carne, y tintos que lo hacen con el pescado. Por ejemplo: Un blanco para carne: Viñaredo Godello Fermentado en Barrica ( Valdeorras ) Un tinto para un pescado: AN / 2 Callet de Felanix ( Mallorca ) ---------------------------- http://www.yvinos.com