Tu guía de vinos
A este monje benedictino se le debe el descubrimiento del corcho para taponar el vino
Helena Sánchez-Monge
15/01/2008
Pierre Pérignon fue un monje de la Abadía de Hautvillere , en la región de Champagne, encargado de la producción del vino. Su gran invento fue dominar las burbujas e introducirlas en la botella.
Dom Pérignon comprobó que una vez terminado el invierno, el vino tendía a burbujear. A partir de entonces, se dedicó a intentar conservar esas burbujas -método de producción que hoy se conoce como champenoise- .
El primer problema al que se enfrentó fue el del vidrio, que hasta entonces era de baja calidad, y podía estallar debido a la alta presión. Tras muchas pruebas, encontró un vidrio inglés más resistente. Su segunda meta fue lograr que el gas no se saliera de la botella. Problema que resolvió cuando vio a unos peregrinos que utilizaban corcho para tapar sus cantimploras. Pérignon utilizó grandes tapones de corcho que una vez hervidos y todavía calientes los introducía en el cuello de la botella y sujetaba con alambres. Al enfriarse el corcho, cerraba la botella herméticamente. Así fue como el corcho fue incorporado a la industria vitivinícola.
Otro de los descubrimientos de Pérignon fue el ensamblaje, es decir la mezcla de diferentes uvas.
La prestigiosa bodega Moët et Chandon bautizó con el nombre de Dom Pérignon a uno de sus famosos champagnes