Tu guía de vinos
Se trata de un proceso artesanal en el que el tostado de la madera influye de forma decisiva en el vino
HELENA SANCHEZ-MONGE
25/03/2008
El vino, durante su estancia en barrica, adquiere cualidades organolépticas adicionales tales como taninos y aromas y sufre un proceso de oxidación muy lento. La fabricación de las barricas de roble se hace de manera totalmente artesanal.
El primer paso es el secado de la madera, que se hace durante un largo período de tiempo de aproximadamente 3 años a la intemperie. Luego vendría la obtención de las duelas, que son las "tablas" que componen la barrica.
Si el roble es francés, este proceso se hace por corte hendido, es decir, se separa la madera por medio de una cuña, con el fin de que la madera rompa de forma natural por sus vetas para evitar futuras fugas de vino. Por el contrario, si el roble es americano, la obtención de las duelas se hace por aserrado de la madera.
Esta diferencia implica que la barrica de roble americano sea mucho más barata que la de francés, ya que ésta lleva mucha más mano de obra y además el aprovechamiento de la madera es mucho mayor en el roble americano.
A continuación se les da forma curva a las duelas, para lo que hay que calentarlas con fuego. A esto se le llama el tostado, que también influirá de forma decisiva en el resultado final del vino.