Así lo confirma un estudio del Instituto Kaiser Permanente
Cristina Alcalá
En los últimos años muchos han sido los estudios científicos realizados que han demostrado las propiedades beneficiosas del vino para la salud, eso sí, tomado con moderación.
Unos de los últimos, realizado por el Instituto Kaiser Permanente, afirma que beber un vaso de vino al día reduce el riesgo de sufrir esófago de Barret, una enfermedad precursora del cáncer de esófago, uno de los tipos de cáncer con mayor incidencia en los últimos años.
Esta enfermedad puede afectar a un 5% de la población y es producido por un reflujo ácido que daña el esófago. El estudio, pionero en investigar la relación del consumo de alcohol y el riesgo de esófago de Barret, ha demostrado que las personas que bebían una o dos copas de vino al día junto con las comidas, reducían el riesgo de sufrir esófago de Barret. Una de las teorías de este efecto es que los antioxidantes presentes en el vino neutralizan el daño oxidativo causado por el reflujo gastroesofágico.
El vino tomado con moderación es, además, saludable.