Un artista albanés utiliza corchos de botellas de vinos para sus murales
Cristina Alcalá
Fueron 28 días de trabajo y jornadas de más de 12 horas. Y no me extraña, porque hacer un mosaico a base de corchos de botellas de vino requiere su tiempo y laboriosidad.
Saimir Strati, que así se llama este artista albanés de 42 años, utilizó exactamente 229.764 corchos en una superficie de unos 13x7 metros. La mayoría de los tapones los obtuvo por petición a personas anónimas de su ciudad. Su obra la ha titulado "Romeo con una corona de uvas, toca la guitarra mientras danza con el mar y el sol" y se exhibe en el Hotel Sheraton de Tirana (Albania), y como era de esperar, entró en el libro Guiness de Récords.
Pero no ha sido el primero de este artista albanés. Su afición por los récords le ha llevado a realizar un "Da Vinci" con clavos industriales, un caballo con palillos o un retrato de Elvis Presley con compact discs.
Al menos el de los corchos se puede reciclar.