Tu guía de vinos
Una sola decantación es suficiente ya que varias pueden provocar una oxidación innecesaria del vino
Helena Sánchez-Monge
04/01/2008
Cuando pedimos un vino en un restaurante, hay veces que o bien nos lo sirven directamente desde la botella, mientras que otras, lo vierten en un decantador. ¿Por qué unas veces conviene airear el vino y otras no?
En ocasiones, la decantación es interesante para vinos tintos que llevan varios años en la botella y que pueden haber desarrollado aromas intensos como el cuero o la caza. Al decantar el vino, estos aromas denominados "fumet de reducción" desaparecen.
Otro de los motivos de la decantación puede ser que el vino presente depósitos o sedimentos que afeen su aspecto. Cuando forman una masa coloreada, se denominan pigmentos. Cuando son pequeños cristalitos de azúcar, se denominan tartratos. Ambos son sustancias naturales del vino, que afean su presentación y que pueden eliminarse por decantación.
Pero una decantación innecesaria del vino puede provocar su oxidación y se puede desgastar y perder parte de sus aromas y matices.