Tu guía de vinos
El escancie de un vino conlleva su protocolo y sólo se debe servir hasta la mitad de la capacidad de la copa.
HELENA SÁNCHEZ-MONGE
18/02/2008
Para escanciar un vino, o lo que es lo mismo, para verter el vino en un recipiente más pequeño, se debe coger la botella por su mitad inferior. Como máximo, se debe verter la mitad de la capacidad de la copa, puesto que de esta manera el vino se mantiene a la temperatura adecuada durante su degustación. Además, se debe hacer así para que el vino que permanece en la botella conserve los aromas.
El cuello de la botella no debe entrar en contacto con la copa y para evitar que caigan gotas fuera de la copa se debe girar la muñeca hacia fuera y limpiar la boca de la botella con una servilleta.
Además el escancie del vino tiene un protocolo. Se le debe servir un poco de vino en primer lugar al anfitrión, que catará el vino y dará el visto bueno. Después se debe servir el vino en sentido inverso a las agujas del reloj hasta llegar de nuevo al anfitrión, momento en que se rellenará la copa hasta el mismo nivel de los demás. Otra forma también es, si hay señoras, empezar por ellas y terminar por los señores.