cocina práctica
Por Santi Santamaría
Ingredientes:
8 supremas de pichón
8 flores de calabacín
8 calabacines
4 hojas de salvia
1 cucharadita de café de cristales de sal
4 carcasas de pichón
1 escalonia
1/2 puerro
2 ajos
1 rama de tomillo
1 tomate
1/2 l de vino blanco
1 l de caldo de ave
mantequilla
aceite de oliva
sal
pimienta negra
Preparación:
Picar las carcasas y dorarlas en una cazuela con un poco de aceite de oliva. En cuanto empiecen a tomar color, añadir la escalonia, el medio puerro y el tomate, picados. Dejar sudar para que pierdan parte del agua y tomen color y mojarlas con el vino blanco. Reducir el líquido a una cuarta parte.
Añadir caldo de ave hasta cubrir los huesos y dejar hervir el conjunto a fuego lento durante una hora y media, procurando que no se evapore todo el líquido. Colar y reducir a una tercera parte o hasta que adquiera consistencia de salsa. Salpimentar y añadir una cucharada sopera de mantequilla. Emulsionar con un batidor de varillas para darle mayor untuosidad.
Salpimentar las supremas de pichón sin deshuesar. Dorarlas en aceite y mantequilla con las hojas de salvia. Dejar reposar y retirar los huesos.
Cortar las flores de calabacín, lavarlas en agua y secarlas con un paño limpio.
Cortar los calabacines por la mitad, salpimentarlos y saltearlos con mantequilla.
Cortar las supremas por la mitad y sazonarlas con los cristales de sal.
Las flores de calabacín pueden servirse crudas, aliñadas con aceite y sal, o podemos saltearlas brevemente.
Servir con la salsa de pichón aparte.