Tu guía de cocina práctica
Breve historia de este producto típico navideño
DANIEL GONZÁLEZ
27/12/2007
El consumo de la ostra se remonta a miles de años atrás, cuando formaba parte de la alimentación básica de las poblaciones costeras. Los griegos le otorgaban un gran valor dietético y la concha en polvo se utilizaba como afrodisíaco. La consumían asada, frita con aceite o cocinada con miel, perejil y menta. Además utilizaban los ostraca (conchas o fragmentos de cerámica) para votar. Los electores escribían el nombre de la persona que deseaban excluir de la vida política. Esta costumbre, instituida por Clístenes en el año 487 antes de nuestra era, es el origen de la palabra ostracismo.
Los romanos también eran muy aficionados a las ostras que ocupaban un lugar importante en los banquetes. Ante la demanda incesante y creciente de ostras, (los historiadores aseguran que el emperador Vitelio llegó a comer mil en una sola sentada), los romanos inventaron con éxito el almacenamiento en viveros, abasteciéndose primero de sus costas y cuando las agotaron, las importaron de Francia.
De cultivo
Las ostras eran un manjar para personas de nivel adquisitivo alto, sin embargo, en la actualidad, gracias a las modernas técnicas de cultivo se encuentran al alcance de todas las economías.
Dependiendo del sistema de cultivo y selección se producen diferentes tipos a partir de una misma variedad. En Europa, el país productor más importante es Francia en la variedad de ostrón u ostra honda, pero las más apreciadas son la ostra plana gallega y del Cantábrico y las planas francesas.
La ostra plana gallega no siempre tuvo la consideración de la que goza en la actualidad. No hace demasiados años, cuando los mariscadores vendían la almeja, trataban de camuflar piezas de ostra en el fondo de las cajas para aumentar el peso. La ostra de Arcade es la más cotizada en el mercado, su particularidad y sabor especial están íntimamente ligados a las especiales características de las aguas en las que se cría, ya que en la zona desemboca el rio Verdugo, al que se responsabiliza de la calidad y característico sabor de esta ostra.