cocina práctica
Descubre todo lo que no debes hacer
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Los fritos. Si has incluido algún tipo de rebozado en el menú navideño no lo cocines dos horas antes. Tendrás que correr el riesgo de oler a aceite toda la noche, pero espera al último momento para preparar los fritos. La costumbre de hacerlo con tiempo y taparlos no es nada aconsejable, con la condensación del calor se humedecerán y se quedarán blandos y grasientos.
Los 'cocinillas'. Experimentar está muy bien, pero no para una cena en la que se reúne toda la familia, y la voracidad de la mayoría aumenta dos o tres veces más de lo normal. Opta por los buenos resultados, por lo que sabes que preparas bien o alguna receta detallada y todos quedarán contentos. Si no lo haces puede que sea tu última Cena de Nochebuena como cocinero, la familia no perdona.
El marisco. Hay una mala costumbre muy extendida por todas y cada una de las cenas navideñas, partir las patas del marisco con la boca. Además de que estarás castigando tus molares no ofrecerás muy buena imagen para el resto de comensales. Puede utilizar cualquier 'instrumento' adaptado para la ocasión como un cascanueces.
El cóctel. Tampoco te arriesgues con el cóctel, improvisar sigue siendo una idea estupenda si eres un profesional, pero mezclar un poco de todo lo que haya en el armario de la abuela no es muy buena idea. Consulta alguna receta, y sobre todo pruébalo antes que el resto de tus invitados.
Los excesos. Como hemos mencionado anteriormente, en las cenas navideñas la cantidad de comida y el apetito aumentan considerablemente, así que ten cuidado, no te gustaría pasar tener que pasar la Nochebuena en la cama o el hospital por una indigestión. Recuerda que 'las sobras' siempre se pueden utilizar para la comida del Día de Navidad.
La mesa. No es necesario que pongas toda la vajilla y cubertería que te regalaron por tu boda. Tampoco llenes la mesa de centros navideños, flores, velas rojas, etc. o al menos encárgate de quitarlo todo en cuanto coloques la comida, recuerda que es una cena, no la premiere de una película de Hollywood.
La vestimenta. En general, siempre hay excepciones, la Cena de Nochebuena es una reunión para disfrutar de la familia, por lo que no deberíamos engalanarnos con el traje de fin de año. Cada día tiene sus costumbres y sus rituales, además así te ahorrarás comprar dos trajes nuevos para estrenar y presumir.
Temas de conversación. Habría que hacer un recuento de todas las cenas navideñas que han acabado mal por hablar de política en la mesa. Por si fuera poco el Gobierno se ha constituido esta misma semana, y no hace mucho tiempo de las últimas elecciones. Reserva tus comentarios políticos para otro día y disfruta de la familia, aunque sepas que no piensan como tú. Y tampoco hables de dinero, si tu cuñado aún no ha pagado su parte de la cena, recuérdaselo mañana, por el bien común.
El alcohol. Sabemos que es inevitable que de toda la familia, uno, dos, tres o la mayoría termine perjudicado por tanto brindis de cava o lo que se tercie. Pero hazles un favor a tu familia y empieza la cena sobrio, disfruta de la comida que alguien se habrá esforzado en preparar, y después disfruta de la noche.
Consejos extraídos del blog del elpaís.com, El Comidista