Tu guía de aprender inglés
Aunque ninguno de los equipos de las islas ha logrado clasificarse para la Eurocopa, el inglés puede resultar muy útil para comunicarse con las restantes aficiones.
PUEBLO INGLÉS
18/06/2008
Ni ingleses, ni escoceses, ni galeses ni irlandeses pudieron hacerse un hueco en la Eurocopa 2008, pero a buen seguro que su idioma está muy presente en los enfrentamientos dialécticos entre los seguidores de las dieciséis selecciones que sí lograron clasificarse. Por lo tanto, nada mejor que un poco de vocabulario básico para presumir de selección con conocimiento de causa.
Por ejemplo, los aficionados españoles que quieran convencer a sus rivales de que Iker Casillas es mejor portero que el italiano Buffon o que el checo Cech deberían saber que este puesto se denomina en inglés goalkeeper, o también goalie en lenguaje coloquial. A la línea defensiva, en general, se la conoce como defense y está formada por defenders o backs. Siendo más precisos, lo que en España se conoce como defensa central recibe en inglés varios nombres: centre back, centre half, central defender o stopper, una posición que suelen ocupar Puyol o Marchena en la selección española, Ricardo Carvalho en Portugal, Thuram en Francia o el lesionado Cannavaro en Italia. A ambos lados de la defensa se sitúan los laterales o full backs (left-back en la izquierda y right-back en la derecha), cuya misión es cubrir la banda tanto en ataque como en defensa, como hacen Sergio Ramos y Capedvila en el equipo nacional y también otros grandes jugadores presentes en la Eurocopa, como el alemán Lahm o el holandés Van Bronckhorst. A estos jugadores también se les denomina a veces wingbacks, el equivalente ingles de los "carrileros" tan de moda hace unos años. La terminología futbolera también tiene un hueco reservado a una especie hoy casi desaparecida, el líbero, conocido como sweeper, una palabra que recuerda al "defensa escoba" característico del fútbol sudamericano.
El centro del campo está ocupado por los midfielders, precisamente el punto fuerte de la selección española. A los medios centros defensivos, al estilo de Xabi Alonso o Senna, se les conoce como defensive midfielders, mientras que a los encargados de crear juego y llevar el ritmo del partido se les llama centre midfielders, como Xavi Hernández, Cesc Fábregas o Andrés Iniesta. A los jugadores de banda, designados como "volantes" en al argot futbolístico español, se les llama en los países anglófonos wide midfielders; un perfil que no abunda entre los jugadores convocados por España, pero que se ajusta a las características de estrellas como el francés Malouda o el sueco Ljungberg. Para el concepto de "media punta", tan inaprensible como clave en el fútbol moderno, el inglés oscila entre términos complejos como deep-lying forward o tan poco precisos como offensive midfielder, una prueba de la escasa tradición de este puesto en el fútbol de las islas y también quizás una de las razones que explican el escaso éxito de sus selecciones en tiempos recientes.
El ataque es cosa de los delanteros o, lo que es lo mismo, los forwards. Una denominación genérica que esconde una amplia gama de jugadores: desde el delantero centro clásico o centre forward, al estilo de Fernando Torres, del italiano Luca Toni o del holandés Van Nistelrooy, hasta el segundo delantero, más ligero y habilidoso, como Del Piero en Italia, Ribéry en Francia o el inspirado David Villa en España. Los encargados de abrir el campo y, en general, de dar espectáculo son los extremos o wingers (right-winger o left-winger, según la banda que ocupen), una posición a la que dan brillo en la Eurocopa estrellas como el portugués Cristiano Ronaldo o el holandés Robben.
Estos términos bastarían para sostener una discusión futbolística de altura, pero hacen falta más cosas para que un equipo triunfe: un buen banquillo, o bench, ocupado por jugadores suplentes de calidad (substitutes o reserves), el apoyo de los aficionados (supporters o hooligans en su versión más violenta) y algo de suerte con las decisiones del árbitro (referee), además, por supuesto, de un buen entrenador. Pero, por favor, no diga "mister": aunque suene raro, Luis Aragonés es nuestro coach o trainer.