Tu guía de educar al niño
Seguramente aprovecharás la Semana Santa para irte de vacaciones. Durante el viaje los niños suelen aburrirse, así que es un buen momento para jugar con ellos y, de paso, mejorar nuestra relación con ellos.
17/03/2008
Largos trayectos y caravanas agotan la paciencia de los padres más tranquilos, los niños repiten con insistencia: "¿Cuándo llegamos? ¿Todavía falta mucho?". Se nos pasa por la cabeza que se distraigan con cualquier cosa, videoconsolas, DVD's, iPod's..., para que nos dejen conducir tranquilos, pero hay alternativas mejores. ¿Porqué no aprovechamos estos momentos para comunicarnos y aprender juntos?
Podemos rescatar algún juego de nuestra infancia: ¿quién no se acuerda de "Ahora que vamos despacio... vamos a contar mentiras..."? Cualquiera sirve, canciones, el "veo, veo", contar coches según las marcas, el juego de las palabras encadenadas... Y vamos alternando. Nos divertimos, conectamos con nuestros hijos aprendemos y los descubrimos. ¿Alguien da más?
Todos participamos y por turnos decimos una palabra que empiece por la última letra de la palabra anterior, podemos acotarlas en función de diversos conceptos, dependiendo de la edad de los niños: animales, ríos, países, objetos, nombres, marcas, etc.
Así que ahora que se acerca la Semana Santa y a buen seguro que en alguna caravana nos encontraremos, aprovechemos esos momentos para aumentar la calidad de nuestras relaciones paterno-filiales y convirtamos ese paréntesis espacio-temporal en una experiencia fantástica donde los mil elementos imprevistos se conviertan en un JUEGO.