educar al niño
Continuamos recordando las series que marcaron nuestra infancia y entretienen la de nuestros hijos
LAURA ARES
Te seguimos recordando las mejores series infantiles del pasado - Foto: PARASABER.COM
Los Picapiedra
Durante la Navidad, los niños multiplican sus horas frente a la televisión en una época que invita a la nostalgia de tiempos pasados, que asoman gracias a la pequeña pantalla. Tras la primera parte sobre los dibujos animados del ayer, continuamos repasando esas series televisivas con las que, a través de las nuevas generaciones, recordamos nuestra infancia.
-Lucky Luke (1946). Un cowboy que lleva muchos años cantando a lomos de su caballo y luchando contra la injusticia y el crimen organizado. Todo un clásico de la animación europea.
-Popeye (1960). Creados como tira cómica en 1929, estos dibujos son el ejemplo de series que nunca pasarán de moda. Después de convencer a varias generaciones de la importancia de comer espinacas, prometen seguir contribuyendo a la educación nutricional de los pequeños, y por mucho tiempo.
-Los Picapiedra (1960). Qué decir de Pedro, Vilma, Betty y Pablo, unos visionarios de la vida moderna que compartían barrio con los dinosaurios. Aún hoy, son unos de los dibujos más queridos.
-El lagarto Juancho (1962). Este lagarto de Florida vive feliz, pero sus ganas de conocer la ciudad le superan. En su intento por escapar, meterá a su cuidador Horacio en más de un problema.
-Scoby-Doo (1969). Aún hoy podemos disfrutar de las idas y venidos de un grupo de amigos, y un asustadizo perro, que siempre acababan inmersos en las historias más enigmáticas.
-Tom y Jerry (1975). La vieja historia del gato y el ratón, pero con un argumento en clave de humor en el que ni los diálogos se echaban de menos.
-Candy Candy (1976). Las pequeñas de medio mundo suspiraban por la adorable Candy, una niña huérfana cuyo gran corazón era directamente proporcional a su cursilería.
-Érase una vez... (1978) la ciencia, las Américas, el espacio, pero, sobre todo, el hombre y el cuerpo humano. Con estos dibujos era prácticamente imposible que a los niños no les gustara la historia o las ciencias naturales.
-Garfield (1978). Gordo, comilón, vago y amante de la lasaña. Así es Garfield, un antihéroe cuyo éxito traspasó la televisión y llegó hasta las salas de cine.
-Isidoro (1980). Otro gato, pero éste enamorado (de su Sonia fiel) y con una vida llena de miles de aventuras. Es el argumento de una serie también recordada por su pegadiza sintonía.
-D'Artacan y los tres mosqueperros (1981). Una forma distinta de interpretar la novela de Alejandro Dumas ('Los tres mosqueteros'), en la que los personajes son sustituidos por animales.
-Los Pitufos (1981) Estos adorables seres azules cuya única preocupación era librarse del malvado Gargamel se mantuvieron años en antena. Su éxito ha llegado hasta hoy, con su reciente adaptación a la gran pantalla.
-Los Snorkels (1982). En el fondo del mar vivían estos pequeños seres, muchos personajes y muchas historias que entretuvieron las tardes de los niños en los ochenta y los noventa.
-Oliver y Benji (1983). Qué niño no soñó con convertirse en futbolista mientras tatareaba aquello de 'Oliver, Benji, los magos del balón, Benji, Olvier, sueños de campeón...'
-La vuelta al mundo de Willy Fog (1983). 80 días, ni uno más ni uno menos. Con el mismo tiempo que planteó Julio Verne en su novela contaba Willy para rodear el globo. Expectantes, cientos de niños asistían cada tarde a la narración de su gran aventura.
-David el Gnomo (1985). Estos pequeños seres habitantes del bosque enseñaron a los pequeños españoles valores como la justicia, al amistad o el espíritu ecológico.
-Los caballeros del Zodiaco (1986) Luchaban contra las fuerzas del mal que amenazaban a la tierra, en una serie de capítulos repletos de aventuras mitológicas.
-Babar (1989). Inspirada en el personaje de cuentos francés con el mismo nombre, la serie de televisión del elefante que vuelve a la jungla tras visitar la ciudad enamoró a los más pequeños de la casa.
-Alfred J. Kwak (1989). Alfred era un pato huérfano que fue criado por el topo Henk. Pero, a pesar de la inocencia de la serie, su trasfondo político y social traspasaba las historias propiamente infantiles.
-Los Fruitis (1991). Los que nacieron en los 80 seguro que no habrán olvidado aún a Gazpacho, Kumba, Fresón, Alcachofo, Monus, Gorilón, Escarolo, Nabo y Mochilo, que siempre va con Pincho. Su excursión en busca de un nuevo lugar donde asentar su aldea mantuvo en vilo a miles de niños de nuestro país.