educar al niño
Dos largos meses de verano dan para mucho, sobre todo, para que los pequeños olviden sus rutinas. Adaptarse al cambio del año más brusco para ellos es difícil pero factible
LAURA ARES
Lloros, gritos, y berrinches son los asistentes habituales en las puertas de los colegios y guarderías cada comienzo de curso. Superar los primeros días no es tarea sencilla para los pequeños pero tampoco para los padres, sobre todo para los primerizos, que no saben cómo enfocar la llegada de sus retoños a las aulas sin que se convierta en un paso traumático para ellos. Pero, si seguís estos sencillos consejos, seguro que el trance será más llevadero.
-Lo primero, es explicar al niño el paso que va a dar, hacia dónde se dirige y cuál será su actividad. Si comprende que estará con otros niños y que se divertirá jugando con ellos, se sentirá acompañado y perderá parte de su miedo.
-Es importante evitar que sufra el sentimiento de abandono. Para ello, casi todos los centros establecen la incorporación paulatina de los menores, que, además, entran en el aula acompañados de los padres. Es esencial que, al menos durante la primera semana, podáis disponer de unos días de vacaciones y compartáis ese momento con vuestro hijo. De este modo, se sentirá arropado y se familiarizará más fácilmente con su entorno. Además, es vital explicarle que no desaparecemos de su lado sino que volveremos en poco tiempo a recogerlo.
-Los padres deben establecer un vínculo estrecho con el centro educativo que les permita tener una relación de confianza con el mismo. La integración de estos en el colegio será importante también para la adaptación de los pequeños y, además, será un refuerzo en su educación.
-Afrontar este cambio de una forma positiva, ensalzando todos los aspectos divertidos, ayudará a que los pequeños tengan ganas de ir al colegio y no lo vean como un castigo.
-Por último, tener paciencia y ser comprensivos es muy importante para que los niños vayan poco a poco adaptándose a su nuevo entorno y realidad, la primera lejos del manto protector de los padres.
Fuente: www.bebesymas.com