Tu guía de educar al niño
Los niños no tienen miedo de los desconocidos y, sin embargo, no pueden dormir por la noche por pesadillas o cosas que inventan o fantasean.
MARÍA LUISA FERRERÓS
09/04/2008
¿Es bueno asustar a los niños? ¿Cómo podemos evitar estas situaciones? ¿El miedo es amigo o enemigo?
A la pequeña Mari-luz le ofrecieron un chupa-chups y se fue de la mano de su futuro presunto agresor...
Por una parte no queremos que nuestros hijos sean miedosos, está mal visto, pero por otra, si son demasiado lanzados las consecuencias son imprevisibles. Nuestras abuelas utilizaban al "hombre del saco" para asustar a los pequeños y que hicieran caso.
El miedo, con medida y bajo control, es nuestro amigo. Nos hace ser prudentes, estar a la expectativa y no fiarnos de todo el mundo.
Después del horrible suceso de la pequeña Mari-Luz, tendremos que volvernos a plantear si hay que repetirles a los más pequeños de la casa, como si fuera una letanía, aquello de "nunca aceptes un caramelo de un extraño", que nos decían nuestras abuelas.