educar al niño
Los hijos son el mejor antídoto para las noches tranquilas. Se despiertan a medianoche y parece que tengan un sensor de movimiento.
MARÍA LUISA FERRERÓS
La felicidad de saber que tu hijo duerme tranquilo no tiene precio - Foto: © Jay M Schulz - Fotolia.com
Como el protagonista de nuestro vídeo. En cuanto le apagan el grifo se despierta. Parece necesitar el murmullo del agua para conciliar el sueño. Este hecho es muy común, y tiene una explicación; el sentido que tienen más desarrollado es el oído y el primer recuerdo auditivo que tienen es el del murmullo del agua ya que cuando están dentro del vientre materno están rodeados del agua del líquido amniótico.
Otro de los sonidos que les aportan seguridad es el latido del corazón, ya que lo oyen de forma constante durante 9 meses. Así podremos entender porque todos los sonidos rítmicos les calman y les relajan.
Las frecuencias rituales y los ritmos rutinarios ayudan a que los niños se acoplen y encuentren sus propios biorritmos. Hay niños "buhos" y niños "alondra", unos tiene el biorritmo nocturno, les cuesta más dormirse y se levantan más tarde, y otros diurno, se duermen muy pronto y se despiertan de madrugada.
¡PERO CUIDADO! NO POR ACOSTARLOS MÁS TARDE ALARGARAN SUS HORAS DE SUEÑO.
En la primera infancia hemos de tener presente que han de dormir un mínimo de 11-12 horas nocturnas además de la 1,1/2 -2h de siesta. Manteniendo las 11 horas de sueño nocturno hasta la pubertad.
Hasta los cinco años hay tiempo para instaurar los rituales y hábitos correctos de sueño. Hay que evitar que se acostumbren a dormirse en brazos, con la tele, o en el sofa, o dándoles la mano o durmiendo en el coche?etc. Iremos dando las pautas para conseguirlo sin esfuerzo, pero sin saltarse ninguna etapa.
Si lo conseguimos no tendremos problemas con el sueño de nuestros hijos, por el contrario si a los 5 años seguimos teniendo problemas de conciliación o de continuos despertares ya tenemos un serio problema puesto que puede convertirse en un caso de insomnio crónico.
Los niños no son pequeños robots y sus necesidades las adaptan al entorno porque prima su instinto de supervivencia, así que no les podemos apagar el interruptor, si no que hemos de ayudarles a relajarles con unos rituales y horarios adaptados a su frágil estructura.
Para el niño todo es nuevo, nunca antes de nacer había sentido frío, ni hambre, ni sueño y a menudo no sabe cómo reaccionar por eso solo llora. Es su medio de comunicación, para decirte que está incómodo, que necesita contacto físico o que no puede relajarse.
Rituales del sueño
- Paciencia y cariño: Ponte en su piel!!
- Rodearles siempre de los mismos objetos, peluches perfumados con
vuestro aroma preferido, sonidos cd's de música para bebés, e
iluminación tenue.
- Los elementos que le rodean cuando se duerme, han de permanecer constantes durante toda la noche.
- Seguir siempre los mismos horarios, incluso los fines de semana.
- Actuar siempre de la misma forma: evitar hacer cosas diferentes
cada vez que se despierte, una vez le acuno, otra le cojo en brazos,
otra le canto, otra le damos el biberón?etc..
- Y ser constantes.
Si lo rodeas de cariño y paciencia, siempre con los mismos rituales y
horarios poco a poco irá aprendiendo, se irá adaptando y os dejará
dormir tranquilos. Buenas noches a todos!!!
13. 22/10/2011 Imma Subirana
Completamente de acuerdo con Victoria: Para que un bebé duerma como un bendito: lactancia y colecho. Reconforta! Besos, Imma.
12. 20/10/2011 Ya no duermo la noche !
Me compre el libro de Estevill y también me pareció muy técnico para no decir una aberración... entre otras modernidades dice que no hay que cantarle canciones de cuna !! Ala porque lo dice Estevill se acabaron las canciones de cuna.. seguro que cuando Estevil escribía la madre de sus hijos los tenía que hacer dormir ... no compren ese libro!
11. 17/10/2011 olaya
estas pautas se asemejan mucho a las del dr. estivill, cuyo libro me ayudo (de forma menos traumatica de lo que pueda parecer) a que durmiera bien mi hija. me parecen muy lógicas y muy útiles.enhorabuena por el artículo.
10. 07/10/2011 Victoria
Para que un bebé duerma como un bendito: lactancia y colecho. Que somos animales mamíferos, si no, nos reproduciríamos por esporas.
9. 07/10/2011 Mónica
Lo que propone este artículo no es más que las viejas consignas del conductismo operante (=manipulación disfrazada de ciencia) disfrazado con un halo de modernidad para que no sea tan descarado. Ya hace décadas que se sabe del terrible daño que puede causar el conductismo en las personas, y más si se trata de niños. Autores realmente modernos como Rosa Jové (psicóloga), Carlos González (pediatra), Adolfo Gómez Papí (neonatólogo) han descrito estos daños, han corroborado sus afirmaciones con estudios científicos y han propuesto alternativas acordes, realmente, con las necesidades del niño. Quien quiera puede leerse sus libros y ponerse al día con las teorías sobre el sueño para niños.