Tu guía de educar al niño
La primera impresión al leer el titulo, es de incredulidad: ¿cómo un bebé va a tener anorexia? Pero la realidad es que la llamada "anorexia del lactante" es muy frecuente entre niño de cero a tres años, tanto que es el tercer motivo de consulta pediátricas tras la fiebre y la tos.
MARÍA LUISA FERRERÓS
06/05/2008
En la Asociación Española de Pediatría (AEP) aclaran que la anorexia del lactante nada tiene que ver con la anorexia nerviosa de los adolescentes y adultos jóvenes. La palabra anorexia significa "pérdida de apetito", cuando los niños dejan de comer sin que esa actitud vaya acompañada de otras sintomatologías que nos indiquen enfermedad. Es entonces cuando el bebé no quiere comer o es inapetente y responde con rechazo. El estrés y el agobio bloquean al bebé y deja de comer.
La actitud de los padres es fundamental en la solución del rechazo de los alimentos. El momento de la papilla o del biberón ha de ser relajado y el bebé no ha de notar la tensión o las expectativas de que se lo acabe o no. Hay bebés más inapetentes que otros, que a menudo se duermen mientras chupan u otros que nunca se acaban las dosis marcadas por el pediatra. Hay que evitar obsesionarse con el peso de bebé. Lo más importante es que el niño vaya creciendo y se mantenga en su percentil de desarrollo.
Evitar forzarle y evitar que la hora de comer se convierta en un suplicio para padres e hijos serán las claves para que poco a poco las cosas vuelvan a su cauce.