educar al niño
Muchos de los problemas bucales de los adultos tienen su origen en la infancia
LAURA ARES
Prevención es la palabra clave cuando hablamos de enfermedades bucodentales. Y la infancia y la adolescencia son las etapas más importantes para conseguir que nuestra sonrisa luzca sana y reluciente durante la mayor parte de nuestra vida. Patologías como las caries o la gingivitis (sangrado de las encías e inflamación) pueden evitarse en gran medida si potenciamos que nuestros hijos tengan una higiene bucal adecuada. Por eso, es vital que cuando empiecen a comer alimentos sólidos les enseñemos que deben limpiarse los dientes después de cada comida. Más aún si consumen dulces o chucherías. Los estudios lo demuestran: aquellos menores que, al menos hasta los 13 años, efectúen una correcta higiene bucal, tendrán menos posibilidades de padecer enfermedades en su dentadura adulta. A esto hay que unir el seguimiento rutinario de un dentista, que garantice periódicamente el buen estado de los dientes de los pequeños.
No obstante, es preciso que a cada edad le dediquen unos cuidados específicos:
-Hasta los 6 meses. Es recomendable iniciarles en el hábito de limpiarse los dientes incluso antes de que los tengan. Para ello, resulta muy positivo lavarles las encías con un paño húmedo. De este modo, además de proporcionarles una higiene óptima, favorecemos la dentición.
-Entre los 6 y los 12 meses. Cuando les salgan sus primeros dientes, aproximadamente a los tres meses, debemos comenzar con el cepillado. Eso sí, evitando en todo momento los dentífricos, tan sólo con agua.
-Cuando cumple 2 años y es capaz de escupir la pasta de dientes, debemos introducirla en su rutina de limpieza. Para evitar que tengan una sensación desagradable, podemos comprarles una de un sabor suave, como la fresa.
-A los 5 años deben empezar a limpiarse ellos solos la dentadura y a tomar esta costumbre como una rutina más. Hasta entonces, es recomendable que lo hagamos nosotros mismos. De esta forma, les enseñamos y tenemos la total certeza de que su limpieza bucal es la adecuada.
Otros consejos prácticos:
-Reducir la ingesta de dulces y evitar los más pegajosos, que perjudican al esmalte.
-Enséñales a que se limpien los dientes adecuadamente, realizando una especial incisión en las muelas y arrastrando también la suciedad de la lengua.
-A partir de los 6 años puedes comprarles algún enjuague bucal para completar la limpieza.
-Visita con él el dentista para realizaros, ambos, revisiones periódicas.
Fuente: www.hola.com