Tu guía de educar al niño
Es primavera y los niños empiezan a resentirse. Aparecen las alergias, el cansancio, bostezan todo el día y apenas prueban bocado. Es el síndrome de Astenia primaveral.
MARÍA LUISA FERRERÓS
17/03/2008
El origen de la astenia es el aumento de las horas de luz que altera el ritmo biológico. Las hormonas se descontrolan y el cuerpo experimenta una serie de cambios que a menudo van asociados a un aumento de la ansiedad.
A estas alturas del curso se suman una serie de factores: el estrés, se acerca el fin de curso y hay que aprobarlo todo. La llegada del buen tiempo, el calor y la fatiga también hacen mella en los más pequeños de la casa, que pueden volverse apáticos, malhumorados y desganados.
Durante esta época del año hay que seguirlos de cerca y observar sus cambios de humor, ya que como aún no saben expresarse no saben lo que les ocurre y se sienten confusos.
Para evitar sus efectos es necesario que hagan deporte al aire libre, que les toque el sol, que no se altere su pauta de sueño, que duerman bien relajados y las horas necesarias (11 horas son las que recomienda la OMS hasta los 13 años).
Los zumos de frutas naturales, con muchas vitaminas, la jalea real y la dieta mediterránea exenta de grasas, serán nuestros mejores aliados.