educar al niño
Según un estudio realizado en Nueva Zelanda, tener un amigo imaginario puede mejorar la capacidad lingüística y el rendimiento escolar del niño.
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Los amigos imaginarios son creaciones de algunos niños, normalmente, menores de siete años, y que suelen ser introvertidos y muy imaginativos. Es algo normal entre los más pequeños, que utilizan este nuevo amigo para desarrollar sus habilidades sociales, estar "acompañado" o liberar sus sentimientos.
Pero además, tener un amigo imaginario potencia las capacidades lingüísticas de los niños y hasta puede mejorar su actividad escolar, según un estudio realizado en Nueva Zelanda y publicado en la revista Child Development.
Dicho estudio fue realizado por la profesora adjunta Elaine Reese y el investigador Gabriel Trionfi, de la Universidad de Otago y se basó en el análisis de las capacidades lingüísticas de 48 niños de cinco años y medio de edad. De los 48, 23 niños tenían un amigo imaginario.
La capacidad lingüística se midió en relación con el vocabulario y la habilidad para narrar una historia de ficción, y una real. Se comprobó que los niños que tenían un amigo invisible, contaban historias de mayor calidad. Además, este grupo de niños introdujo más diálogos en la historia ficticia y más datos en la real que el resto, lo que significa que adaptaron sus historias a la tarea asignada. Los investigadores creen que esto se puede deber a que los niños con amigos imaginarios tienen más práctica contando historias.
Y ya que las capacidades narrativas de los pequeños son un indicador de su futura capacidad para leer, la investigadora responsable del estudio comentó que "tener un amigo invisible puede tener resultados positivos para su rendimiento académico".