educar al niño
Cualidades que hay que resaltar en la infancia para consolidar a un líder.
Mª Luisa Ferrerós
El carácter está definido por el temperamento, que son aquellas características innatas heredadas genéticamente; ésto junto a las experiencias vividas,la educación y las relaciones sociales, forjan lo que finalmente será la personalidad individual de cada niño.
Al principio, en la primera infancia, el porcentaje de influencia es un 80 % genético y un 20% educación. A medida que el niño va creciendo, este porcentaje se va invirtiendo, en la adolescencia se llegan a igualar cada una de las partes en un 50%. En la edad adulta, se va invirtiendo y la parte genética va perdiendo importancia y la relevancia máxima es la de las experiencias vividas, la educación, la familia, los amigos..etc.
Sin embargo, lo más importante es la motivación, la fuerza que impulsa a perseguir una idea, un objetivo o una meta. El esfuerzo que el niño es capaz de invertir para conseguir algo, tanto en los estudios, como en el deporte o en el desarrollo de sus habilidades.
La tarea de los padres consiste en observar esas cualidades y fomentarlas. Formar tanto el carácter del niño como esas habilidades en las que destaca. Siempre recuerdo el ejemplo del padre de Tiger Woods. Le enseñó a jugar al golf desde muy pequeño y ya tenía la idea de "forjar" a un campeón. En los entrenamientos, cuando el niño apenas tenía 10 años, el padre le iba tirando cubos de agua fría de forma intermitente, de forma que el niño no los pudiera predecir, para evitar que se distrajera. Trabajaba su concentración de una manera poco ortodoxa pero le dio resultado. El niño es capaz de jugar bajo la presión más fuerte y no pierde su concentración. Ese niño dio lugar a un gran líder en el campo deportivo.
En el ámbito de las ideas, parece más difícil formar a un niño para que sea líder político. El carisma, la fuerza que arrastra multitudes, parece una cualidad innata, que aparece de forma espontánea. Pero sí se puede desarrollar y aprender a ser un buen orador, se pueden aprender las técnicas, pero luego falta que esa persona cuando hable, consiga emocionarnos y contagie su entusiasmo como lo ha hecho Obama, en sus discursos.
4. 07/10/2010 Ignacio
Estoy de acuerdo con los tres comentarios y añado que muchos padres solo regañan a sus hijos por su comportamiento, pero no les explican por que está mal o bien lo que hacen, entonces el niño no entiende porque lo regañan pues él solo se deja llevar por sus ímpetus y enorme energía tan normales de su edad. Recordemos padres de familia, ni son tarados ni mucho menos idiotas, son precisamente eso: NIÑOS, no queramos que piensen y se comporten como adultos, aprendamos a convivir con ellos, entenderlos y ESCUCHARLOS aunque parezcan tonterias o nimiedades lo que quieren decirnos; para ellos es importante ser escuchados. No tomemos nuestro papel de padres como una cruz, sino como la maravillosa oportunidad de compartir nuestras experiencias y conocimientos, asi como de disfrutar todo el amor de que somos capaces de dar y recibir como seres humanos que somos. Por último creo yo que si un poder superior nos envió un pequeño ser es porque tenemos la capacidad para amarlo, educarlo y guiarlo por el buen camino y entregar a un bienhechor y no un malechor a la sociedad. Gracias
3. 13/05/2009 onid
Buen articulo, abre la oportunidad a que todos los niños sin importar de momento sus calificaciones, puedan llegar a ser grandes lideres; esto se debe a que Dios, como piensa en todo le dio al ser humano la capacidad de moldear su cuerpo y alma de acuerdo a sus necesidades, asi que depende de cada quien como quiera estar.
2. 16/02/2009 Bea
Es una pena que haya tantos padres incapaces de educar a sus hijos y enseñarles de forma constructiva. Veo a mi sobrina, de tan solo 3 años, que constantemente recibe críticas a su comportamiento, pero ninguno de sus padres le dan la solución a ese mal comportamiento o le dicen cual es la alternativa correcta.
1. 21/01/2009 Ana
Es muy interesante cómo pueden influir los padres en la vida y el futuro de sus hijos