educar al niño
¿Por qué son tan importantes las rutinas tras el intermedio navideño?
MªLuisa Ferrerós
En estas fechas solemos saltarnos los horarios, los niños se van a dormir mas tarde, nos olvidamos de la rutina, improvisamos... y luego pretendemos que con solo chasquear los dedos todo vuelva a la normalidad. Pero nos olvidamos de que los niños no son robots y no tienen un mando a distancia, ni mucho menos interruptor on/off.
Así que, la vuelta a la normalidad nos llevará un poco de tiempo y algo de esfuerzo para ponerlo todo en orden. Conseguir que se vayan a dormir a la hora será nuestra tarea principal, la más importante y la más difícil. Los niños tendrán múltiples excusas para retrasar ese momento; tengo sed, tengo pipí, no tengo sueño, tengo miedo... pero no debemos caer en la tentación de hacerles caso. Nuestra rutina ha de ser inflexible, el sueño es una de las claves del éxito escolar. Nuestro objetivo será ir adelantando media hora cada semana la hora de irse a la cama.
El siguiente paso, será desarrollar el hábito de estudio, para el cual les acostumbraremos desde muy pequeños a que después de merendar, tenemos un espacio de tiempo reservado para realizar las tareas escolares que variara en función de la edad:
· De 6 a 8: entre 20 y 30 minutos diarios.
· De 8 a 10: 45 minutos aproximadamente diarios.
· De 10 a 12: 1 hora diaria, haciendo un breve intermedio a la mitad para que aprovechen mejor el tiempo.
· De 12 a 14: de 1'5 a 2 horas diarias manteniendo el intermedio.
A partir de los 15 años ya pueden auto regular el tiempo que necesiten y la norma tiene que ser que si no acaban sus tareas por la tarde, se mantiene la hora de ir a dormir y se adelanta la hora de levantarse para que acaben sus tareas por la mañana, ya que a esta hora están mas despejados y lo hacen mas fácilmente.
Si seguís estas normas, el éxito en la vuelta a la rutina esta asegurado.