Tu guía de educar al niño
Se encadena un por qué detrás de otro. Parece que lo quieren saber todo, ¿pero es bueno contestarles a todo?
MARÍA LUISA FERRERÓS
17/07/2008
Hay una época, que depende de la maduración del niño, las niñas suelen empezar antes y los niños un poco más tarde, en la que todo les suscita preguntar ¿por qué?, se encadena un por qué detrás de otro, dejando a los padres casi sin aliento y sin inventiva.
Parece que lo quieren saber todo, pero, ¿es bueno contestarles a todo? ¿O hay que darles largas?
Dependerá de la edad. Hay que ir saciando sus ansias de saber, pero lo que es más importante es tratar de no apagar su curiosidad sino aprovecharla, para que ellos mismos descubran, investiguen, aprendan y se sorprendan.
La mejor respuesta a un "por qué" infantil, es otra pregunta, que les haga pensar y descubrir ellos mismos la respuesta adecuada.
Pongamos un ejemplo, si os preguntan ¿por qué de noche está oscuro? Nuestra pregunta sería: A ver, ¿qué es lo que nos ilumina? El niño responde: el Sol. Siguiente pregunta nuestra: Y por la noche, ¿has visto si el sol está? De esta forma el niño aprende a razonar y sacar sus propias conclusiones, además se ralentizan los siguientes "por qués".
Hay respuestas neutras que sirven para cualquier pregunta infantil y que nos ayudarán a superar esta etapa, observando además por dónde van sus ideas, lo que nos permitirá conocerlo mejor.
¿Tú qué crees? ¿Cómo lo ves? ¿Qué piensas de este tema? ¿Cuál es tu opinión?...
Probad estos trucos y vereis que el resultado es espectacular, ya me contaréis.