Educar al niño

Claves para identificar las manías más frecuentes en los niños

Aquí tienes algunas de las más frecuentes y algunos trucos para ayudarles a superarlas.

parasaber.com

0
Tu voto:
0
Vota:
1 Puntos 2 Puntos 3 Puntos 4 Puntos 5 Puntos
0
Las manías pueden entorpecer su progreso.

Las manías pueden entorpecer su progreso. - Foto: todopapás.com

Cuando los niños están en pleno crecimiento y aprendizaje hay algunas situaciones de la vida diaria que le crean tensión. El motivo suele ser que no son capaces de expresarse como ellos les gustaría, debido a que están en pleno aprendizaje del habla y de caminar. Estas situaciones derivan en manías, que suelen ser transitorias pero que alargadas en el tiempo pueden interrumpir el desarrollo natural del pequeño.

¿Qué son las manías?

Son pequeños hábitos adquiridos de forma casi inconsciente, pensamientos, ideas, inquietudes que surgen reiteradamente y de manera no controlable. Son la respuesta de los niños a situaciones que le crean estrés y estos hábitos le ayudan a sentirse más cómodo y protegido para afrontarlas.

Manías más habituales

-Querer comer siempre en el mismo plato.

-Tener siempre los juguetes colocados en la misma posición.

-Usar una taza especial.

-No dormir si no es en su cama y con su almohada.

-Lavarse las manos constantemente para evitar la sensación de tenerlas sucias.

-Repetir siempre los mismos "rituales" al levantarse o al acostarse.

-Tener que contarle siempre la misma historia cuando se vaya a la cama (esto le ayuda a estabilizar sus expectativas y la comprensión de su mundo).

-Morderse las uñas.

-Arrancarse el pelo.

-Lloriquear sin cesar.

¿Cómo ayudarle?

El primer paso es no darle mucha importancia, porque si el niño nos nota preocupado su estrés aumentará. A partir de este momento hay que hacerle sentir seguro ante aquellos momentos en el que manifieste su tensión o nerviosismo.

-No le regañes. Es necesario un toque de atención, pero no una regañina, ya que el niño no lo hace intencionadamente. Muéstrale las consecuencias negativas que tiene su manía compulsiva. Por ejemplo, si se muerde las uñas hazle ver las irritaciones que le producen y dile las ventajas que tendría sino hiciera eso como puede ser pintárselas de colores.

-Cambia la rutina diaria en la que se producen las manías. Si antes de comer, cambiar la hora o la posición en la que come. O si es yendo al colegio, llévale por otra ruta. También es importante que lo hagas de forma divertida o lúdica para que el niño se sienta seguro y no preste atención a sus miedos.

-Alaba sus progresos. Cuando notes que está leyendo o haciendo un dibujo para el cole sin recurrir a su manía, dale un abrazo, y déjale ver que te has dado cuenta. Pero no olvides que es un proceso que requiere paciencia, tiempo y refuerzo continuo.

Recurrir a un psicólogo infantil

Si las manías persisten y obstaculizan el progreso del niño o incluso afectan a su salud es recomendable llevarle a un psicólogo infantil. Pero no sólo el niño deberá ir, es necesario que los padres se impliquen en el tratamiento. Una vez allí las dinámicas más habituales son:

-Técnicas cognitivas: ayudan al niño a identificar sus miedos y aprende fórmulas que tendrá siempre al alcance para resolver sus problemas.

-Técnicas conductuales: ayudan tanto al niño como a sus familias a poner pautas para limitar, eliminar o cambiar ciertos comportamientos.

-Los medicamentos aconsejados serán inhibidores selectivos de la reabsorción de la serotonina que sirven para paliar los pensamientos obsesivos y por lo tanto mejorar las conductas compulsivas; y siempre deben ser indicados y tomados bajo supervisión del pediatra.

Fuente: todopapas.com

Etiquetas:
niños, 
psicología 
Tu voto:
0
Vota:
1 Puntos 2 Puntos 3 Puntos 4 Puntos 5 Puntos
0

0 COMENTARIOS

 OFERTAS

LO MÁS