educar al niño
Juguetes caseros que estimulan su inteligencia, su imaginación y le divierten.
MªLuisa Ferrerós
Para nuestros hijos acostumbrados a las nuevas tecnologías, fabricar con sus propias manos un juguete es un método estimulante y divertido.
La fabricación de un juguete casero consta de tres fases:
1. Primera fase: desarrollo de la creatividad, jugamos con la fantasía y la imaginación de los mas pequeños de la casa para inventar cuál será el juguete elegido. Hacemos una lista y lo sometemos a la votación familiar.
Nuestra propuesta: hacer una orquestra casera; tambores, guitarras, percusión...
2. Segunda fase: diseño del juguete. Con ayuda de un papel y un lápiz vamos a dibujar cómo va a ser el instrumento que hayamos elegido, qué materiales utilizaremos; cajas de zapatos, envases de yogures, papel de periódico, gomas elásticas, garbanzos... y por último cómo lo vamos a decorar.
3. Tercera fase: realización del juguete: ¡manos a la obra! Con todo el material encima de la mesa, procedemos a realizar nuestro instrumento; tambor, guitarra, maracas...
Ejemplos de algunos instrumentos que podemos realizar:
1. Guitarra: coger una caja de zapatos, hacerle un agujero en el centro y pegar tres gomas elásticas, imitando las cuerdas de una guitarra. Con un rollo de papel de cocina añadir el mango de la guitarra.
2. Tambor: con sólo una caja metálica de galletas redonda, y unos palillos de comida china... ¡ya tienes tú tambor!
3. Maracas: coger unas botellas pequeñas de plástico y llenarlas con garbanzos y/o lentejas para conseguir sonidos diferentes.
Una vez creado nuestro juguete, ya podemos empezar a practicar siguiendo melodías infantiles, marcando el ritmo con nuestros instrumentos caseros.