Tu guía de adopciones
Muchos adoptados deciden, en algún momento de su vida, buscar a su familia biológica. Si éste es tu caso, te proponemos algunas reflexiones.
BEATRIZ SAN ROMÁN
15/08/2008
Algunos estudios señalan que aproximadamente un 25% de las personas adoptadas inician la búsqueda de sus familiares biológicos. Con frecuencia, el deseo de encontrarlos aparece o se hace más fuerte después de una experiencia importante, como el tener un hijo, la muerte de los padres adoptivos o el diagnóstico de una enfermedad importante.
Te proponemos a continuación algunas reflexiones previas inspiradas en la experiencia de adultos adoptados que han intentado reencontrarse con su familia de origen. Están extraídas de las recomendaciones que la asociación francesa de personas adoptadas La voix des adoptes ofrecen a quienes inician este camino:
- Conviene tener claro desde el principio que buscar no siempre significa reencontrarse con la familia biológica y prepararse para esa posibilidad. Puede que la información de que se disponga sea escasa, y que necesites armarte de paciencia para ir tirando del hilo. Y puede que la búsqueda sea finalmente infructuosa o, en el peor de los casos, que la persona o personas que buscas hayan ya fallecido.
- Los reencuentros no son necesariamente la solución a un malestar. Uno puede estar tentado a creer que encontrar su familia solucionará sus problemas actuales (problemas de identidad, conflictos familiares...). No es bueno pensar en esos términos. De hecho, puede incluso que la cosa empeore. Por eso, si en tu vida todo va mal, no es el momento de iniciar la búsqueda. Intenta sobre todo ser claro contigo mismo y comprender por qué quieres buscar.
- No todas las verdades son fáciles de asimilar, y hay que prepararse para ello. En el caso de que finalmente encuentres a tu familia biológica, no sabes qué vas a descubrir de tu historia. Puede que sea una historia difícil (violación, prostitución, violencia doméstica...). Es por ello que, antes de iniciar la búsqueda, es necesario haber adquirido una cierta madurez y sentirse fuerte.
- Deseas reencontrar a tu familia biológica pero... ¿están ellos preparados? Dar un niño en adopción no es nada fácil para muchas madres. Es muy posible que no sepas gran cosa del contexto en el que tu madre tomó la decisión, ni conozcas tampoco sus antecedentes, pero debes prepararte para la posibilidad de que, aunque llegues a encontrarla, ella no desee verte. Si éste es el caso, no te desmoralices en seguida. Puede que saber que su hijo la busca sea un verdadero shock para ella, y que necesite tiempo para asimilarlo. Lo mismo puede suceder con otras personas de tu primera familia (padre, hermanos o hermanas, etc.).
- Prepárate también para el post-reencuentro. En la mayor parte de los casos, la madre o los familiares biológicos quieren mantener el contacto, tener fotos y noticias, etc. después del encuentro. Generalmente, los adoptados desean también mantener cierta relación. Si no es tu caso, nadie debe juzgarte, pero piensa en el daño que podrías hacer a tu madre biológica (o a tu familia) reapareciendo en su vida para volver a desaparecer.