Postadopción

El primero, el más rápido y el más todo

¿Tu hijo vive en una competición continua por ser el primero? Te explicamos el porqué y cómo actuar.

B.S.R.

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"¡Soy el más rápido!" - Foto: Chefranden

Casi todos los niños pasan por una etapa en la que desean ser "el más": el más rápido, el más alto, etc. A veces parece como si se vieran a sí mismos inmersos en una carrera desde que se levantan hasta que se acuestan, en la que siempre se imaginan ganadores. Compiten con sus hermanos, con sus amigos o con cualquiera por ser los primeros en llegar a la mesa del desayuno, en acabarse la leche, en entrar en el coche, etc.

A partir de los 3 años, empiezan a percibir con más claridad la distinción entre sus personitas y el resto del mundo. Las comparaciones suponen un avance en su desarrollo intelectual muy interesante. Demuestran que son capaces de pensar en dos cosas a la vez y establecer relaciones entre ambas. Puesto que todavía están aprendiendo muchas habilidades básicas, al compararse con otras personas mayores y más competentes, se sienten con frecuencia pequeños e incapaces. Proclamarse "ganadores" en cualquier cosa les ayuda a combatir esa sensación.

Si tu hijo se pasa el día tratando de ser "el más" y "el mejor", no creas que se está convirtiendo en una egocéntrico engreído. Esa necesidad de resaltar y sentirse superior responde en realidad a la inseguridad que le produce no poder hacer todo lo que quisiera. Ahora que es capaz de compararse y se da cuenta de que otros son más hábiles que él, se siente inseguro y utiliza el autohalago como mecanismo de defensa y de reafirmación.

Las siguientes estrategias pueden ayudarte a acompañarle de forma positiva en esta etapa:

- Resalta sus cualidades y valora sus esfuerzos. Puesto que la mayoría de las veces tras este comportamiento está a la inseguridad de sentirse aceptado, recibir muestras de reafirmación le ayuda a sentirse valioso y relajarse. Las muestras de cariño y apoyo son también esenciales para su autoestima.

- Describe las acciones o esfuerzos que deseas destacar en lugar de decirle que es "maravilloso" o que es "el mejor": Mejor que "eres el mejor artista" ,"utiliza frases como "El dibujo que has hecho es muy bonito, me encanta cómo has pintado los árboles, con todas las hojas y sus frutos".

- No lo compares con otros. Comentar que su hermano o su amiga ya se saben los números o la tabla del tres puede parecer una forma de estimularle, pero con frecuencia solo sirve para reafirmar su frustración y su sentimiento de inferioridad. Hacerle sentir que valoras sus esfuerzos es siempre mejor que presionarle. Esfuérzate en encontrar y comentar sus avances, por pequeños que sean.

- Transmítele que no necesita ser el número uno en todo. A cada cual se le dan mejor unas cosas que otras, y que eso nos da la oportunidad de enseñar y aprender de los demás. No se trata de bajarlo de un porrazo de su imaginario podium, sino de hacerle sentir que le quieres tal y como es, con las cosas que se le dan de maravilla y las que no tanto.

Etiquetas:
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