adopciones
Junto a las alteraciones del sueño, el tema de la alimentación es uno de los que más preocupa a los padres en los primeros tiempos de la adaptación. Algunos niños comen como si no tuvieran fondo; otros se muestran inapetentes o quisquillosos con los nuevos sabores y texturas.
BEATRIZ SAN ROMÁN
Lo más probable es que antes de la adopción la dieta de tu hijo fuera pobre y poco variada. Muy posiblemente las cantidades de alimento a las que tenía acceso eran limitadas y escasas. Es normal que le lleve algunos meses acostumbrarse a su nueva alimentación y a la idea de que pasar hambre es algo del pasado.
Puede que al principio se resista a los nuevos sabores o texturas. O puede que se muestre muy ansioso con la comida, que devore todo cuanto esté a su alcance e incluso que guarde y esconda restos de comida en los lugares más insólitos.
Lo importante es no agobiarse en exceso y evitar a toda costa que la alimentación se convierta en una fuente de tensión. En los siguientes artículos encontrarás algunos consejos prácticos para enseñar a tu hijo a disfrutar de una alimentación variada y a entender que siempre le vas a proporcionar lo que necesita: