Parasaber.com - Adopciones La adaptación

Adopciones

Tu guía de adopciones

Beatriz San Román

Familias como las demás, sólo que diferentes

La adaptación

¿Límites?, los justos

Durante la adaptación son muchos los nuevos comportamientos y rutinas que tu hijo deberá asimilar a toda prisa. Prioriza tus batallas: dale la oportunidad de aprender poco a poco.

BEATRIZ SAN ROMÁN

07/04/2008

Vota
Resultado 1 Puntos2 Puntos3 Puntos4 Puntos5 Puntos 2 votos

Desde el punto de vista del niño, la adopción es un cambio total en su vida con un montón de novedades que asimilar. Muchos de los aprendizajes y de las rutinas que había desarrollado en el pasado, no le sirven ahora para nada. Necesita aprender a manejarse en un nuevo entorno, con nuevas reglas, tal vez incluso un nuevo idioma. Pero, sobre todo, necesita entender que su nueva familia lo es para siempre, que puede confiar en sus nuevos padres y en que no va a desaparecer todo de nuevo.

Las rutinas y los límites son dos elementos imprescindibles para ayudar a los niños a crecer y desarrollar su autonomía. Sin embargo, no olvides que tu hijo está aprendiendo y descubriendo muchas cosas de golpe. De todas ellas, la más importante es entender que ahora es tu hijo y que puede confiar en ti.

- No tengas prisa, permítele ir asimilando su nuevo entorno poco a poco. Los niños no aprenden de un día para otro a compartir, a comportarse en la mesa o a controlar las frustraciones.

- Elige tus batallas. Pedirle a un niño que aprenda de la noche a la mañana lo que los demás han tardado años en aprender ni es justo ni es efectivo. Plantéate cuáles son los límites imprescindibles. Lógicamente, desde el primer día tienes que dejar claro que algunas cosas NO se pueden hacer, especialmente aquellas que le pongan en peligro o que hagan daño a los demás o a sí mismo. Tiempo habrá para aprender a masticar con la boca cerrada o permanecer sentado en la sala de espera del pediatra.

- Hazte el distraído. Si le reprendes o corriges cada vez que hace algo que se supone que un niño de su edad no debería hacer, acabaréis los dos exhaustos y lograrás pocos resultados. Su jornada no puede consistir en una regañina detrás de otra.

- "Píllale" haciendo las cosas bien. Los niños aprenden mucho más deprisa cuando se les reconocen sus aciertos que cuando se les corrige lo que hacen mal. Premia con una sonrisa o un comentario positivo los comportamientos que quieres reforzar. Un "¡Vaya! ¡Qué bien! ¡Has recogido los calcetines y los zapatos!" es mucho más efectivo que regañarle porque dejo la camiseta tirada en el suelo.

Etiquetas:
adopción, 
adaptación, 
límites 

LO MÁS

Guías Parasaber.com
Asociados Otros medios
© Prisacom S.A.- Ribera del Sena, S/N - Edificio APOT - Madrid [España] - Tel. 91 353 79 00

GUIAS PARASABER.COM:

MEDIOS ASOCIADOS:

OTROS MEDIOS: