adopciones
El Convenio de La Haya, ratificado por España en 1995, marca el camino para que la adopción tenga lugar siempre pensando en lo mejor para los menores y en el respeto de los derechos de todos los implicados.
BEATRIZ SAN ROMÁN
Si estás empezando un proceso de adopción, es posible que ya hayas oído hablar de él. El Convenio de La Haya relativo a la protección del niño y a la cooperación en materia de adopción internacional fue aprobado en 1993 y ratificado dos años después por España. No hay que confundirlo con el Convenio de La Haya sobre la legalización de documentos, también conocido como "la Apostilla de La Haya". Mientras el primero se refiere al modo en que deben tramitarse las adopciones internacionales, el segundo sirve para simplificar el proceso de autentificación de un documento expedido en un país que debe ser reconocido en otro distinto.
El objetivo de la Convención de 1993 es garantizar que las adopciones internacionales respondan realmente al interés del adoptado, respeten los derechos fundamentales y, como reza su primer artículo, tanto el país de origen como el de recepción instauren un sistema que "prevenga la sustracción, la venta o el tráfico de niños". Para ello, establece un sistema de cooperación entre los dos países implicados que, a grandes rasgos, funciona de la siguiente manera:
- El país de los adoptantes debe asegurarse de que los padres adoptivos han sido debidamente asesorados y son aptos para adoptar, lo que se concreta en la obligatoriedad de obtener el Certificado de Idoneidad para iniciar un proceso de adopción.
- El país de origen del menor debe garantizar que la adopción es lo mejor para el niño, y que la familia biológica o la institución correspondiente ha dado su consentimiento libremente tras haber sido informada y asesorada, sin que haya habido ningún tipo de pago o compensación.
- Se considera la adopción internacional como una opción válida únicamente cuando ha sido imposible encontrar un hogar adecuado en el país de origen del niño.
- No se permite el contacto entre los adoptantes y las familias biológicas hasta que los primeros han sido declarados idóneos para adoptar y el menor ha sido declarado adoptable.
- Una vez finalizada la adopción en el país de origen, sus autoridades emiten un certificado de que ésta se ha realizado de acuerdo a lo marcado en el Convenio. Este documento es imprescindible para que España reconozca la adopción y pueda inscribirse al niño en el Registro Civil.
Si el país de origen de tu futuro hijo está adherido al Convenio, significa que existen mecanismos de control para garantizar la legitimidad de las adopciones. Entre los países que lo han suscrito están China, Colombia, Brasil, Perú, Bolivia, Mali, Burkina Faso (pendiente de ratificación), Burundi y Filipinas. Puedes consultar la lista completa en este enlace
El texto completo del Convenio de La Hayalo puedes descargar en pdf o leerlo en html.
1. 21/03/2009 Claudia de Sierra
Como estudiante de derecho y cursando la materia de Derecho Internacional Privado en el cual debo realizar una monografia y habirno yo elgido Adopcion Internacional este portal de ustedes como primer pantallaso a lo que se encuentra en la web me parecio claro preciso y concreto para un tema que se puede prestar a muchos malos entendidos por lo delicado del tema Por otro lado soy tia de un niño adpocion nacional y estoy a favor de todo tipo de adopcion nacional internacional a distancia Espero mi comentario no les resulte pesado!!!!!! Gracias por la informacion que dan en la red seguire viendo que mas tiene de interesante ya vi algunos recuadros que me estan tentando Hasta siempre Claudia desde Montevideo Uruguay