Con un par de cuidados básicos y varias dosis de energía positiva es posible mantener un cuerpo perfecto al cumplir los "taitantos"
Rebeca Vizcaíno
A partir de los cuarenta es totalmente normal coger algo de peso, empezar a perder masa muscular y que aparezca algún que otro achaque. El metabolismo cambia al funcionar más despacio, de tal manera que serán necesarios aplicar más cuidados y ser más constante a la hora de llevarlos a cabo.
Son tres las reglas que hay que seguir para lucir un cuerpo perfecto y una salud de hierro frente a los cuarenta: una buena alimentación rica en nutrientes, algo de ejercicio diario y dosis de optimismo.
1. Alimentación para campeonas
A los cuarenta se es una auténtica campeona, con una vida llena de responsabilidades de donde aún se saca tiempo para una misma. Ante todo hay que saber que una buena salud es primordial siempre, pero a partir de ciertas edades conviene prestarle más atención.
Para ello es necesario alimentarse bien, que el cuerpo adquiera los nutrientes que puede ir perdiendo. Una dieta rica en antioxidantes, proteínas, hidratos de carbono, grasa, vitaminas y minerales es perfecta. Los alimentos más recomendables son las frutas y verduras, cereales, lácteos y el aceite de oliva, todos ellos combinados con raciones de carnes no grasas y pescados, legumbres y frutos secos. Es importante controlar la ingesta de calorías, pues el organismo no las quema a la misma velocidad que antes, lo que puede originar coger algún kilo de más.
Es necesario tener presente que la pérdida de calcio de los huesos aumenta con la edad, sobre todo a partir de la menopausia, y que la capacidad de absorción de este nutriente disminuye. Tanto el calcio como la vitamina D son esenciales en una dieta diaria. Aparte de la alimentación, para la vitamina D se recomienda caminar bajo el sol, ya que éste penetra en la piel y activa esta vitamina, pero siempre con protección solar.
2. Una piel madura, una piel bonita
El principal problema de la piel con el paso de los años es el cansancio, algo que se hace patente en la aparición de arrugas y la pérdida de tersura. Además de nutrirla con alimentos ricos en vitaminas y minerales, se recomienda utilizar productos que aporten estos elementos para conseguir luminosidad, hidratación y la tersura de la epidermis.
- El mejor tratamiento es a base de una crema tensora o efecto lifting, que ayudan a estimular las funciones cutáneas. También se recomienda usar un serum, un complemento que atenúa visiblemente las líneas de expresión.
- Durante el día, además de utilizar una crema reafirmante rica en vitaminas y minerales, es aconsejable aplicar una base de maquillaje que contenga también vitaminas y protección solar.
- Por la noche, en días alternos, se recomienda tratar la piel con una crema exfoliante suave, con el fin de acelerar el ciclo de renovación celular. Para que la piel pueda restaurarse durante las horas de descanso se aconseja aplicar una crema con retinol y vitaminas C y E.
- Y como un cuidado extra se pueden utilizar las mascarillas, un par de veces por semana, cuyo tratamiento ayuda a regenerar las células de la piel.
Es importante no olvidarse de tratar el cuello y el escote con cremas reafirmantes, con la misma frecuencia e intensidad que se cuida el rostro.
3. Practica ejercicio regularmente
Para activar el corazón, el sistema inmune y la mente, no hay mejor manera que a través del deporte. La práctica de ejercicio moderado a diario consigue dotar al cuerpo de altas dosis de energía y mantenerlo activo, una garantía de salud.
Nadar, caminar o montar en bici durante una hora todos los días sería suficiente. Aunque también resulta beneficioso practicar algún deporte dos o tres veces por semana, como pilates, yoga, cualquier clase de baile, etc.