Un control de la alimentación, algo de ejercicio y el cuidado constante de la piel son las tres armas de las 'treinteañeras'
Rebeca Vizcaíno
Con los años el cuerpo va sufriendo cambios que pueden apreciarse de manera externa en la silueta, e internamente en el estado de salud. Sin embargo, hay que ser conscientes de que cada cuerpo evoluciona de manera diferente y cada cuidado que reciba es esencial para mantenerse perfecto.
A los treinta aún se es muy joven, pero a estas edades se tienen más preocupaciones y menos tiempo libre que dedicar a estos cuidados. Factores como la familia, el trabajo o el hogar pueden influir de manera perjudicial cuando su atención se transforma en estrés y agobios.
La mejor manera de hacer frente a estas ocupaciones y de disfrutar de tiempo libre es planificarse y adoptar unos buenos hábitos alimenticios, deportivos y de cuidado personal. ¿Cómo?
Una alimentación rica en antioxidantes y vitamina B
Para seguir presumiendo de un cuerpo joven y prevenir enfermedades, los expertos recomiendan seguir una dieta que incluya alimentos antioxidantes, necesarios para combatir el deterioro de las células, fortalecer el sistema inmunitario y retrasar el envejecimiento. Las frutas y las verduras son las mejores aliadas.
Tampoco deben faltar en esta dieta la vitamina B y las proteínas. La vitamina B se encuentra en la leche, los yogures y los cereales, alimentos que también aportan buenas dosis de calcio. Las carnes magras, el pescado y el pollo aportan muchas proteínas.
Se recomienda beber dos litros de agua al día, ingerir alimentos con fibra, moderar el consumo de productos como el pan, el arroz, la pasta y las patatas, reducir al mínimo los dulces y los alimentos fritos, y potenciar el consumo de frutas y verduras.
Una piel radiante
Una piel nutrida y bonita se gesta desde el interior con una dieta rica en vitamina B, y desde el exterior con los cuidados básicos y algunos específicos:
- La crema hidratante debe ser rica en antioxidantes.
- A esta edad se empieza a perder luminosidad y la piel tiende a quedarse mate. Para evitarlo se recomienda realizar un peeling semanalmente, una exfoliación del rostro con el fin de eliminar las células muertas y regenerar la piel.
- Hay que poner especial atención a las primeras arrugas de expresión que suelen salir en el contorno del ojo. Si se utiliza diariamente una crema para esa zona, estas pequeñas arruguitas tardarán en aparecer.
- El uso de una crema solar a diario es casi obligatorio, ya que el sol es uno de los factores externos que más daño causan a la piel, produciendo arrugas tempranas y manchas.
- La hidratación y el cuidado del cuello y del escote suelen olvidarse. Es muy importante atender estas partes del cuerpo con la misma intensidad que el rostro, pues son zonas muy delicadas en las que aparecen fácilmente las arrugas.
Joven por dentro y por fuera
La práctica de ejercicio es esencial para seguir manteniendo el cuerpo como a los veinte. Sin embargo, no solo requiere importancia el aspecto estético, estar en forma permite mejorar en gran medida la salud.
Los expertos aconsejan combinar los ejercicios aeróbicos (de movimiento), específicos para mantener el corazón en funcionamiento, con los de tonificación, ideales para fortalecer, endurecer y mantener firmes los músculos. El secreto para notar los efectos enseguida está en ser constante, bien por medio de un entrenador personal o acudiendo a un gimnasio. Una hora diaria, tres veces por semana es la terapia perfecta.
Al margen, se pueden realizar otro tipo de ejercicios como el subir las escaleras en vez de coger el ascensor, o acudir al trabajo y a hacer la compra a pie o en transporte público, evitando coger el coche.
Mantener al cuerpo en pleno movimiento consigue combatir problemas como el estrés, el insomnio y la depresión.
La tanda de 'los treinta' es perfecta, es el momento en el que el cuerpo femenino ya está estabilizado y presume de una juventud radiante. Solo hay que cuidarlo un poquito más que antaño.