moda
El Teatro Versace de Milán fue el escenario de la presentación de la colección masculina Primavera/Verano 2010
PATRICIA GONZÁLEZ
El norte de África, el desierto y la estética militar colonial convirtieron el desfile de Versace en un agradable viaje al pasado. Eso sí, en la propia reinterpretación de la firma, que sustituyó la rigidez del uniforme por túnicas desabrochadas e introdujo djellabas bajo trajes de corte clásico.
Los estampados de colores brillantes evocaron la confusa luz de un espejismo en el desierto. Para los looks de noche Versace propuso chaquetas con borlas trenzadas o el clásico esmoquin con bandas de seda inspirados en los uniformes de gala.
Accesorios Tuareg
Cinturones de cuero tejido, bolsos y cutchs muy elaborados, pulseras de plata, cuero trenzado, botas típicas del desierto, sandalias de piel y gafas de sol que quedan colgando.
Tejidos y colorido
Los tejidos que predominan en esta colección son el algodón, el lino arrugado y las mezclas de seda y muselina, además de luminosas pieles que incluyen aplicaciones de piel de serpiente.
Los colores forman parte de una paleta neutra e incluyen blanco, tonos arena y caqui con destellos brillantes de violeta, verde esmeralda y naranja.
Los mejores modelos del momento, entre los que se encontraban los españoles Andrés Velencoso y Jon Kortajarena y el británico Paul Sculfor, lucieron las nuevas tendencias de la Maison italiana.