moda
La pasarela concluyó con tres grandes aciertos: El Delgado Buil, Nicolas Vaudelet para El Caballo, y Jesús Lorenzo para Groenlandia.
PATRICIA GONZÁLEZ
La quinta y última jornada de la edición más internacional y con más desfiles de Cibeles Madrid Fashion Week aunó en su calendario las propuestas más jóvenes y frescas, al margen de El Ego.
Un total de 13 presentaciones, más el broche en el apartado Off de Ion Fiz en el Matadero de Madrid, donde se sirvió en la fiesta posterior un Rioja etiquetado con el nombre del diseñador para la ocasión.
Bandoleros
El británico Vaudelet, tras su paso por el estudio de Alta Costura de Christian Lacroix se convirtió en un apasionado del arte, la música y la iconografía española. Por eso, cuando se incorporó en 2007 a la firma sevillana El Caballo volcó en la marca de lujo los códigos clásicos, con la interpretación más moderna.
En su segunda aparición en CMFW volvió a sorprender y a cautivar con sus bandoleros con mantas de Grazalema, pañuelos y prendas superpuestas. Los colores de la sierra como arenas. mostazas, robles... envolvían a mujeres aventureras, subidas a rompedores botines y sandalias de tacón "navaja".
Animals
Las diseñadoras de El Delgado Buil convirtieron el pelo animal en la línea principal de su colección. Colores lavados, como corales y verde agua. Toque ochenteno de hombreras y como complemento a la lana y el cashmere, cinturones lazo en tonos fuertes como el rojo o el morado.
Groenlandia
La firma de peletería de Jesús Lorenzo debutaba en CMFW cerrando, junto al veterano Miguel Marinero, los cinco maratonianos días de desfiles. Frente a la crisis Groenlandia fue un estallido de color, con azules, malvas y el rosa palo como referentes. Prendas reversibles, muy ligeras, funcionales y modernas para un luxury look que fue todo un éxito.
El catalán Toni Francesc, Krizia Robustella, el siempre provocador Carlos Díez o la moda masculina de Jan Iú Més insuflaron aire fresco a una pasarela que en la jornada anterior había reunido a muchos de sus clásicos.