Tu guía de moda
El creador celebra sus 25 años en el mundo de la Moda con una exposición en el Museo del Traje de Madrid.
PATRICIA GONZÁLEZ
01/11/2007
En 1982 nacía la marca Roberto Verino. Cinco años después abría su primer corner en El Corte Inglés. En 1992 la inmersión en el mundo de los perfumes se materializaba en una fragancia femenina. Pero eran los aromas del vino, que seducían al diseñador en 1997, los que marcaban la apuesta por una diversificación total del negocio traducida en una primera colección masculina, gafas... y hasta pavimentos cerámicos.
Tras desfilar en Cibeles desde 1984 a 2004, Verino decidió abandonar la pasarela porque en su opinión le había alejado del consumidor: "Teníamos que crear un impacto efectista, y además la gente creía que los precios son imposibles, pero el que más dinero tiene no es el que mejor moda hace", confesaba el diseñador en un encuentro celebrado el pasado mes de junio en el Museo del Traje de Madrid flanqueado por el comisario de su exposición, Pedro Mansilla, y la Directora de Yo Dona, Charo Izquierdo.
Expansión internacional: Objetivo Nueva York
Para el artista del lino se trata de convencer con el trabajo bien hecho, en el que las prisas y las retribuciones a corto plazo no son buenas consejeras: "Más vale muchos pocos, que no pocos muchos". Por ello prepara con mimo la apertura de un punto de venta en Nueva York, tras el éxito de su expansión internacional en Jordania, Emiratos Árabes, Arabia Saudita o México.
Contagiado de la capacidad de ilusionarse de las mujeres de su hogar, está convencido de que "ellas son más agradecidas con los diseños, los disfrutan más". Y hablando de disfrutar, no te pierdas la exposición que el Museo del Traje acoge hasta el próximo 11 de noviembre y que reúne una selección de 50 modelos representativos de sus 25 años de trayectoria profesional, junto a enormes fotografías, accesorios, perfumes y en definitiva todo aquello que constituye hoy en día su imagen de marca.