Tu guía de moda
Quiénes son y qué productos compran los viajeros en la T-4 satélite de Barajas.
PATRICIA GONZÁLEZ
05/11/2007
Desde que la nueva terminal del aeropuerto de Madrid, la T-4, fue inaugurada el 4 de febrero de 2006, son muchos los viajeros que han ocupado su tiempo de espera pululando por la gigantesca zona comercial de más de 24.000 metros cuadrados con 19 tiendas gestionadas por Aldeasa.
Aunque buena parte de este espacio de compras está situado en el edificio principal de la terminal, desde donde operan los vuelos nacionales e internacionales en territorio Schengen, el llamado edificio satélite, o T-4, reservado a vuelos internacionales fuera de dicho espacio, acoge un exclusivo grupo de marcas de lujo y productos gourmet.
El espacio multimarca Les Boutiques reúne firmas como Bally, Hugo Boss, Loewe, Burberry, Cartier, Omega... a precios más interesantes que los habtiuales en el mercado. En joyería el ahorro puede llegar al 12%, en textiles y bolsos al 6%... Pese a ello, son productos caros que a menudo sobrepasan los 300-600 euros y cuyo presupuesto no está al alcance de las exhaustas carteras de la mayoría de los turistas que abandonan nuestro país.
El perfil del comprador de estas boutiques, según uno de sus empleados, suele ser una persona de mediana edad, en torno a los 35-40 años con un poder adquisitivo medio-alto, y el producto estrella los relojes y el textil. Por nacionalidades, los rusos son los que más dinero se gastan demostrando así porqué las marcas de lujo se apresuran por tener sus sucursales en Moscú. Hasta 20.000 euros en una sola compra han llegado a dejar en este establecimiento.
Para todos los bolsillos
The Shop agrupa una lista de productos con descuentos de hasta el 15% a los que sí suelen dedicarse de forma más generalizada los últimos euros del viaje, o aquellos que necesitamos comprar porque las normas de seguridad nos impidieron llevarlos como equipaje de mano: perfumes, cosmética, bebidas alcohólicas, tabaco, gafas de sol... En este caso el perfil del consumidor es muy amplio y también la cantidad gastada, aunque no es infrecuente que cada tres o cuatro días una sola persona desembolse más de 1500 euros. Los productos estrella son el alcohol y el tabaco, y los compradores británicos. A diferencia de otros países ellos no tienen ningún límite a la hora de introducir en su país dichos artículos.
La moda gastronómica la protagonizan los quesos, aceites, turrones, jamones... y otras exquisiteces que bajo la etiqueta Thinking España y en un decorado de flamencas y toros exporta lo más selecto de nuestra dieta. Lástima que si viajas a Estados Unidos no puedes llevar jamón. Para compensar esta restricción, una empleada de esta tienda me contó cómo apenas hace un mes un ciudadano indio que regresaba a su país compró dos patas de jamón ibérico de unos cinco kilos por la módica cantidad de 500 euros.
Si lees esto desde el aeropuerto, ¡buen viaje! Y si tienes previsto visitar pronto la T-4, aprovecha para comparar precios en los duty-free. Suele ser una buena inversión.