Tu guía de moda
Caroline Weber relata en 'Queen of Fashion' el ascenso y la decadencia de la Delfina a través de su peculiar relación con el protocolo y la vestimenta en la Corte Francesa.
PATRICIA GONZÁLEZ
07/12/2007
Maria Antonia Josepha Johanna viaja con 14 años a Versalles para convertirse en la esposa de Luis XVI. Su primer bautizo a la moda de Francia lo recibe justo antes de llegar, rompiendo con el estilo cómodo e informal de la corte de Viena para embutirse en la rigidez y suntuosidad del traje a la francesa.
Criticada por la falta de descendencia y por su condición de extranjera, convierte la moda en arma de lucha para lograr prestigio y poder personal en una sociedad obsesionada por la apariencia como elemento distinción entre las clases sociales. Su primer golpe consiste en "vestirse como un hombre", es decir con pantalones, para montar a caballo con Luis XV.
Moda en el pelo
Lo más llamativo de su atuendo en adelante serán sin duda los pouf o extravagantes peinados-sombreros con reproducciones hasta de pequeños barcos que serán imitados desde aristócratas hasta plebeyos. Junto con Bertin, llamado "Minsitro de la Moda" por su gran influencia en María Antonieta, comenzará una peligrosa carrera de ostentación, lujos y excesos capaces de llenar tres habitaciones de Versalles sólo con sus modelos favoritos, ya que del resto se deshacía.
Ante la grave crisis económica de Francia a mediados de 1770, y pese a los intentos en la década siguiente por parte de la reina de reducir sus gastos y popularizar un nuevo estilo casi campesino por sus líneas y tejidos, acorde con su vida en el palacio Petit Trianon, la caída parecía irremediable. Tras su imagen guillotinada con una especie de collar de sangre adornando su cuello, las damas en París comenzaron a llevar piedras rojas alrededor de los suyos en recuerdo de lo que les podía suceder.
Icono de moda hoy
John Galliano en su colección del 2000 para Dior, llamada Masquerade and Bondage, rindió homenaje a este incono con dos puestas en escena, una fastuosa y otra de la mayor simplicidad, retratando el paso "del glamur a la tragedia" -en expresión de Caroline Weber- vivido por María Antonieta. El pasado mes de julio, el artista gibraltareño elegía precisamente el palacio de Versalles para el desfile homenaje a los 60 años del New Look de Dior.