Tu guía de bodas
La mantilla es una prenda tradicionalmente española y con un especial arraigo en Andalucía.
CARMEN TORRES
28/12/2007
Como variante del velo, la mantilla ha sido tradicionalmente utilizada por las mujeres para acudir a celebraciones religiosas. Esta prenda adorna con gracia y distinción y su uso se ha extendido a las novias y sus invitadas.
Los especialistas recomiendan reservar el uso de la mantilla a las ceremonias religiosas y, por supuesto, en bodas de una cierta etiqueta. Para las invitadas que quieran lucir mantilla con gracia y elegancia, han de tener muy presente que lo adecuado es hacerlo combinándola con un traje corto.
El largo de la mantilla deberá ir siempre en consonancia con la altura de cada mujer que la lleve. Una vez colocada, la parte de delante debe llegar, como máximo, hasta las manos y, por la parte de atrás, hasta unos centímetros por debajo de la altura de la cadera.
Hay verdaderas maravillas realizadas en los tejidos típicos que se utilizan para la confección de las mantillas como son la blonda, el chantilly y el tul.
Tradicionalmente sus colores son blanco o negro y dice la tradición que la mantilla blanca está destinada a las mujeres solteras y la negra a las que ya están casadas.