Tu guía de bodas
La elección del zapato no es cosa fácil y, aunque pensemos que no se ven debajo del vestido, son un detalle importantísimo de elegancia, pero también de comodidad.
CARMEN TORRES
28/04/2008
Los entendidos dicen que la elegancia empieza en los pies. Y es bien cierto que el zapato no sólo aporta individualidad y clase a la persona, sino que además es uno de los complementos más importantes porque hacer una buena selección nos reportará comodidad y belleza.
No hay gesto más feo en el rostro y, máxime en la novia, que aquel que transmitimos cuando un zapato nos está dañando el pie. Para evitarlo, además de proporcionar ciertos mimos a vuestros pies días antes del evento (tratamientos con parafina, pedicura, masajes...), es conveniente elegir un zapato cuya horma y altura de tacón te aporte comodidad. Una contribución más que te permitirá lucir un semblante muy relajado el día de la boda. Para mayor seguridad hay un truco que no suele fallar. Usarlos unos días antes de la boda y andar con ellos dentro de casa para que se adapten cómodamente a tus pies.
Vivimos en un país que desde siempre ha destacado por la calidad y el diseño de este importante complemento. Diseñadores y fabricantes ponen a disposición del consumidor modelos espectaculares entre los cuales podremos seleccionar aquel que más se adapta al pie y el que mejor conjuga con el diseño del vestido nupcial o de ceremonia.
La belleza, elegancia y excelencia no se improvisan; son el resultado del máximo conocimiento de vuestras necesidades. Cualquier opción es buena y adecuada, desde el sencillo zapato de salón, forrado en la misma tela del vestido, pasando por la sandalia que aporta un toque de modernidad y se presentan en diseños muy vanguardistas con strass, hasta la bota. Son complementos que bien elegidos realzarán tu vestido y te ayudarán a llegar con paso firme y seguro hasta el altar o el juzgado.
Ahí van algunos consejos:
- Haz las últimas pruebas del vestido con el zapato que vayas a llevar, para ajustar perfectamente el largo a la altura del tacón.
- Aunque suponga un mayor desembolso, no olvides plantearte la adquisición de dos pares con modelos diferentes. Por ejemplo, un zapato más clásico para la ceremonia y unas sandalias de pedrería para la fiesta, que después podrás utilizar en otras ocasiones.
- No olvides a tu pareja. Es quizás el único elemento de tu indumentaria que deberás coordinar perfectamente con el novio y vuestras respectivas alturas.
- El contraste de color en tus pies es también una apuesta acertada.
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