La imagen de una novia debe desprender armonía, algo que se consigue teniendo en cuenta que...
CARMEN TORRES
El vestido de novia debe elegirse en función de vuestra constitución física, de nuestra personalidad y del tipo de ceremonia que tengáis pensada.
Pero además debe combinar armónicamente con los complementos. Si el traje es sencillo admitirá una mayor combinación de complementos vistosos o brillantes. Si el traje que habéis seleccionado es suntuoso o elaborado tened muy presente que "un menos es siempre un más de elegancia".
El peinado se decide en función del tipo de pelo, forma del rostro, estatura, diseño del vestido y forma del escote. Los cuerpos sin hombros son ideales para lucir cabellos sueltos o recogidos bajos. Con un cuello alto o cerrado, el recogido va muy bien y este debería ser alto o medio. El cabello corto puede ir engominado a los lados, para dar la sensación de recogido.
También influirá la hora de la celebración. Para una boda de mañana los peinados deben ser sencillos, con adornos naturales, mientras que una boda de tarde admite un peinado más elaborado y tocado más llamativo.
El maquillaje debe aportar luminosidad y frescura y puede ir combinado con los colores del ramo nupcial. De día se utilizarán tonos suaves, mientras que la paleta de colores se amplia para las bodas de tarde.
Por último, el tocado se elegirá en función del peinado. Un recogido alto combina magníficamente con una tiara o una corona, mientras que para un recogido medio son más apropiados pinchos de plata y pequeños detalles. Las flores liofilizadas van muy bien con las melenas, semi-recogidos y cabellos cortos.