El profesor y museólogo Joan Surroca presentó el pasado 13 de noviembre un libro sobre celebraciones laicas.
CARMEN TORRES
Desde esta guía siempre hemos defendido la libre elección de cada pareja para optar por el tipo de celebración que mejor se ajuste a vuestras circunstancias y preferencias. Si bien es cierto que en el caso de las ceremonias civiles parece que tienen una estética menos cuidada, por no decir incluso que a veces duran escasamente 10 minutos.
Por eso hemos tratado de trasladaros nuestras sugerencias al objeto de mejorar el resultado final de estas ceremonias, considerando que deben tener el mismo componente de emotividad y relevancia que la de cualquier otro rito.
A través de la búsqueda de información, hemos "topado" con la publicación reciente de un libro titulado Manual de ceremonias civiles. Propuestas y textos para una ceremonia laica, que trata en profundidad estos aspectos, lo que inmediatamente ponemos en vuestro conocimiento.
Su autor defiende los actos públicos laicos para no creyentes y aporta diferentes estéticas para llevarlos a cabo, por considerar que la falta de estética es la principal causa de que hayan sido éstos, en muchos de los casos, monopolizados por la iglesia.
No se limita únicamente al matrimonio, además plantea también ceremonias para nacimientos, entierros e incluso jubilaciones.
Los distintos capítulos desgranan aspectos organizativos y un amplio repertorio de textos para ser leídos durante las ceremonias, así como una selección musical de piezas apropiada para acompañar el acto. Incluso plantea como hacer una buena gestión de los momentos de silencio que, según traslada, no son exclusivos de la reflexión espiritual.
En este libro dedica un apartado específico a los matrimonios entre personas del mismo sexo, pues aunque para él no existen diferencias con otras parejas, si reconoce que, de momento, no se puede hablar de una total normalización social.
En la presentación del libro en la Universidad de Valencia, Joaquín Azagra, Vicepresidente de la "Fundació Societat i Progres", recordó que las ceremonias de iniciación existen desde tiempos remotos y ajenas a las religiones. La aparición de los cultos transformó estos actos en ceremonias litúrgicas y no al contrario.
No se trata de abrir un debate y polemizar entre ceremonias religiosas o ceremonias civiles, se trata de dar alternativas solemnes y cuidadas para todas las opciones. Como dice Joan Surroca "la vida tiene momentos importantes que merece la pena celebrar" sea por el rito que sea.