Tu guía de bodas
Es conveniente que la tarjeta de invitación sea elegida con sumo cuidado por los futuros esposos, pues refleja vuestro gusto y personalidad, a la vez que transmite el estilo, más o menos formal de vuestra boda.
CARMEN TORRES
22/11/2007
Son muy numerosas las propuestas que en este campo existen y seguro que entre todas ellas encontraréis aquella que va en la línea de vuestro gusto.
Además del diseño, es también importante cuidar el contenido. Que el texto sea sencillo y claro, que esté perfectamente destacada la fecha y hora de la celebración de la ceremonia, así como la del banquete y la dirección exacta de donde se celebrará este. En el caso de que el lugar esté distante y hayáis optado por poner a disposición de vuestros invitados un autocar,hacerlo constar. Para aquellos que vayan con coche propio, es conveniente acompañar la tarjeta conun pequeño plano indicativo para facilitar la llegada. No olvidar nunca incluir la confirmación de asistencia y, mi sugerencia, es que inclusomarquéis una fecha límite, ya que así tendréis una mayor facilidad en la confirmación de menús.
Deberéis enviarlas con dos meses de antelación a la fecha de vuestra boda y siempre hacerlo en un sobre personalizado, escrito a mano con letra muy clara y cuidada, conservando, en la medida de lo posible, el mismo estilo que la letra impresa del interior de la tarjeta.
En el caso de amigos y familiares cercanos a los que veis con cierta frecuencia, es un detalle personal y de buen gusto que la entrega la hagáis personalmente.
Hay que tener en cuenta el rango o posición que ocupa la persona a quién se dirige el sobre. Esto es muy importante cuando entre los invitados hay militares, diplomáticos y otros.
El tratamiento más respetuoso es el de Señor Don o Señora Doña, independientemente de la profesión y posición dentro del grupo social.
Cuando vayáis a elegir las invitaciones, es conveniente que también elijáis la tarjeta de agradecimiento que posteriormente, una vez celebrada la boda, deberéis enviar a vuestros invitados. Un signo indiscutible de buen gusto.