Se considera cortejo de boda a los padrinos, acompañantes y niños que llevan las arras. Y, aunque es una tradición claramente anglosajona que no está muy posicionada en España, también las damas de honor.
CARMEN TORRES
Los creadores presentan una amplia gama propuestas en modelos clásicos y prendas sofisticadas con formas y colores muy favorecedores, que se adaptan también a los más jóvenes. Diferentes alternativas que permiten cubrir las necesidades tanto de la madre, la suegra o la abuela de los novios, así como de la hermana, los testigos o las damas de honor.
El chic sobrio esta de moda esta temporada. Más que nunca la elegancia es la protagonista para el traje de noche, de cóctel, de gala y de cortejo. Sobriedad y refinamiento sería el denominador común de las tendencias. Destacan las líneas vaporosas y aéreas en colores muy frescos y translúcidos, como el naranja, el verde primavera, el amarillo, el rojo y el rosa.
En los últimos desfiles se han visto creaciones ultrafemeninas. La moda viene corta o muy larga y con un toque de clasicismo muy marcado.
En general, para una boda, los invitados eligen un vestido que, con una pequeña dosis de creatividad y fantasía, o cambiando los accesorios, puedan volver a ponerse.
Conscientes de las ventajas de prendas de vestir fáciles de volver a llevar, los creadores deciden jugar la carta de la adaptabilidad, mediante tops con glamour que las chicas jóvenes no dudan en ponerse después para ir a la oficina, o incluso con unos vaqueros para una fiesta.
Para las menos jóvenes hay propuestas con una gama amplia de tallas, en dos o tres piezas ?bustier, falda, bolero y chaqueta- y vestidos muy fluidos estampados, con chaquetas que retoman los colores de los motivos. Todas ellas prendas muy femeninas y favorecedoras en las que el color cobra gran relevancia. Los claros -bonitos oros o beiges- y los muy frescos -menta, lila glaseado, lavando o rosa polvo- atraerán las miradas sin robar protagonismo a la novia.
Telas de muy buena calidad con acabados a mano para que cada piéza sea única, con siluetas que retoman los acentos de la alta costura parisina de los años cuarenta y cincuenta.
En otras palabras, las tendencias de moda para el cortejo nupcial vienen en líneas simples y elegantes e inspirados en el glamour de Hollywood.
Inevitables e indispensables son los accesorios, entre los que destacan las estolas, las joyas, los sombreros, los bolsos y los zapatos, siempre combinados con el conjunto en cuanto a diseño, materiales y acabados. No obstante es importante subrayar que el accesorio no debe ser más importante que el vestido. Una joya discreta puede ser suficiente para realzar una prenda.