Si ingresar una cantidad en una cuenta corriente te parece impersonal, prueba a obsequiar a los novios con un ramo de flores muy particular
LAURA ARES
Pocos son los invitados que acuden a una boda sin haber realizado previamente una trasferencia en la cuenta corriente de los contrayentes. Regalar dinero se ha convertido en una práctica costumbre que pretende huir de los inútiles regalos que acumulaban por cajas los novios que se casaban no hace muchos años. Los jarrones imposibles o las figuras de porcelana inútiles y de dudoso gusto han desaparecido. Para sustituirlos aparecen las cantidades económicas encaminadas a subvencionar la luna de miel o los gastos del banquete con los que los recién casados agasajan a sus más allegados.
Un ramo de flores... de billetes
Una buena opción para ser originales y prácticos es elaborar un ramo de flores con dinero. Existen algunas empresas que realizan estas manualidades por encargo. Sin embargo, desde Parasaber te animamos a que lo intentes tú mismo. En Internet existen numerosas páginas que explican, paso a paso , cómo elaborar cada flor de manera diferente. De esta manera, conseguirás un obsequio personal que los novios nunca olvidarán y que se aleja de la convencionalidad del sobre o el ingreso bancario.
No obstante, te recomendamos que visites a los contrayentes algunos días previos a la boda. Puede que el hecho de que todos vean tu obra de arte sea tentador. Sin embargo, de esta forma evitarás las pérdida del dinero y harás que los sorprendidos disfruten el doble de este sorprendente, y valioso, ramo. Seguro que más de uno mataría por cogerlo al vuelo.