Celebrar una boda sin tarta nupcial podría parecer un "jardín sin flores". Pero los tiempos cambian... también en el postre.
CARMEN TORRES
La aparición de una gran tarta de varios pisos, coronada por una figurita representando una pareja de novios, ha sido desde siempre uno de los momentos estelares del ágape. Al igual que partirla con una enorme espada que sujetaban los protagonistas al unísono.
Pero, como ha ocurrido con otras tradiciones, el postre de boda ha sufrido modificaciones e importantes aportaciones de la "novelle couisine".
En algunos casos, la clásica tarta nupcial se ve reemplazada o complementada con otras novedades culinarias, como sopas frías de frutas, exquisitos helados o dulces acompañados de chocolate caliente, que salen ya emplatados.
Estas novedosas "delicatesen" permiten una presentación más estética y son además postres más ligeros. Aspectos que tienden a cuidarse de forma muy especial en los últimos tiempos.
La tendencia en los banquetes nupciales va más en la línea de incluir menús minimalistas, en los que prima la excelencia y la firma, por encima de la cantidad. Sin ser estos elementos opuestos entre sí y, teniendo en cuenta que la calidad es común y está presente tanto en éstos como en los menús tradicionales, es cierto que en los nuevos menús se cuida con sumo esmero la elaboración y presentación de los platos, como también lo es, en líneas generales, su mayor precio. En cuanto al postre, prima también esta tendencia y nos encontramos con propuestas para finales sorprendentes, llenos de sabor y color.
No obstante, nuestros pasteleros, sabedores de esta evolución, han implementado creatividad e imaginación a las tartas tradicionales hasta alcanzar la presentación, textura y cualidades que los novios demandan.
Eliminando cremas para dar más importancia a sabrosas frutas exóticas que aportan texturas más livianas, como el lichi o el maracuyá, combinaciones de cítricos con melazas calientes, etc..., han conseguido un resultado final de un mayor atractivo visual y un gran contraste de sabores para el paladar.
Si además de la tarta queréis sorprender y divertir a vuestros invitados, no dudéis en incluir una deliciosa fuente de chocolate fundido, donde mojar frutas a modo de brochetas .
A continuación os damos algunas otras ideas que nos proponen restauradores del sector:
* Mousse de Tiramisú con crema inglesa (Hotel Holliday Inn Madrid)
* Cuvette de piña y mango (Club de Tiro)
* Semifrío de manzana y caramelo con corazón de canela (Hotel Silken Cigarral el Bosque de Toledo)
* Dúo de chocolates (El Señorio de Ajuria)
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